Dos a?os del renacer de la hipoteca inversa en Espa?a: “Con 89 a?os y los ahorros acab?ndose, era el momento”
Este producto financiero sigue sin despegar en Espa?a, lastrado por el ‘costumbrismo’ social de dejar una herencia a los hijos. Solo se firmaron 305 el a?o pasado y en 2025 van por las 187
A Manuel le faltan cuatro meses para cumplir los 90 a?os y lleva los ?ltimos 22 jubilado. “Desde entonces me dediqu? solo y exclusivamente a hacer atletismo”, reconoce. A sus espaldas tiene 29 r?cords internacionales, siete de ellos del mundo, el ?ltimo conseguido a los 86 a?os en los 1.500 metros lisos, que hizo en poco m?s de 6 minutos. “Con 89 a?os estoy muy bien, voy a correr, voy a batir un nuevo r?cord del mundo, pero la edad es lo que tiene… ahora me las veo para bajar de 6:40”, afirma, con cierta resignaci?n, al admitir que es imposible luchar contra el paso del tiempo. Quien le entrena, reitera hasta en tres ocasiones, es Antonio Serrano, un ol?mpico nacional del atletismo, en el CAR (Centro de Alto Rendimiento) de Madrid, que queda a poca distancia de una vivienda de 140 metros en plena capital que comparte con su mujer y donde antes criaron a sus dos hijas, que ya son abuelas.. El miembro m?s joven de la estirpe es un bisnieto que acaba de cumplir los seis a?os.
M?s all? de su proeza como atleta s?nior, el pasado 28 de octubre Manuel se convirti? en uno de pocos espa?oles que han firmado una hipoteca inversa durante el ?ltimo a?o. Tan solo 187 personas lo hab?an hecho hasta junio, seg?n los datos disponibles que recoge el Consejo General del Notariado. Otras 305 en todo 2024. Es un producto para minor?as y eso la industria lo sabe. Hace justo dos a?os que Banco Santander y Mapfre decidieron dar un paso al frente y relanzar este producto financiero para mayores de 65 a?os. Son conscientes de que el camino ser? lento. Existen muchos “prejuicios”, aseguran desde el sector, pero el contexto es y ser? cada vez m?s favorable con una esperanza de vida que no para de crecer y ante el envejecimiento de la poblaci?n espa?ola donde ya una de cada cinco personas tiene m?s de 65 a?os.
Manuel es el mejor ejemplo. Madrile?o de nacimiento, no es gato por poco… Naci? en el 36, meses antes de que estallara la guerra, y relata c?mo se vivi? en los a?os de posguerra, sin darse ning?n m?rito especial. “En Espa?a entera se empezaba a trabajar con 14 a?os, era lo que tocaba”, dice. Ha cotizado 50 a?os, la mayor parte como aut?nomo. Su c?lculo ha sido bastante certero. Tom? como referencia a sus padres, que vivieron hasta los 86 a?os, y, desde bien temprano, fue ahorrando poco a poco “para seguir viviendo con la jubilaci?n m?s un dinero ahorrado”. Pero Manuel ha sobrepasado ya esa edad “y los ahorros se van acabando. Es cuando me hice a la idea de ir a contratar una hipoteca inversa”.
Con sus dos hijas a favor, el banco se encarg? de que estuvieran bien informadas de los t?rminos en los que se firma este pr?stamo, en donde la vivienda es la garant?a real de que la entidad cobrar? lo que se le debe en caso de impago. Adem?s, se requiere que un asesor independiente informe a los clientes y se asegure de que son conscientes de todo lo que est?n firmando. Con muy mala prensa, la hipoteca inversa tiene un nombre controvertido, afirman fuentes del sector, pero no es m?s que un pr?stamo que se concede a los m?s mayores cuando no podr?an obtener financiaci?n bancaria de ninguna otra manera debido a su edad. El banco valora la vivienda y concede un pr?stamo -generalmente en cuotas mensuales, a modo de renta- por el equivalente al 65%-70% de la tasaci?n que se va consumiendo conforme el cliente va cumpliendo a?os. En el momento de su marcha a una residencia o de su fallecimiento, son sus herederos los encargados de devolver este pr?stamo m?s los intereses, que rondan el 6%-7% anualizado. Pueden hacerlo vendiendo el inmueble o no, depende de su liquidez y del dinero que se adeuda, que aumenta conforme cumpla a?os el propietario.
“Es muy triste estar trabajando toda la vida, que sube cada d?a m?s y hasta te cuesta m?s trabajo seguir viviendo, y que tengas que pasar necesidades teniendo un patrimonio”, asegura Manuel, que cumple con el perfil de quien contrata una hipoteca inversa en Espa?a. Las entidades que lo comercializan, que se cuentan con los dedos de una mano, sostienen que el cliente tipo es una persona de unos 84-85 a?os, con una vivienda que ronda los 400.000-450.000 euros de valor de mercado en la actualidad, con hijos y que responde a dos necesidades: o bien requieren de un extra que complemente su pensi?n o para pagar cuidados de salud. En estos casos, suelen ser los hijos quienes hacen de avanzadilla a la hora de contemplar una hipoteca inversa. U, otra casu?stica bastante com?n, “en personas m?s j?venes, a partir de 75 a?os que lo que buscan es financiar cosas que quieren hacer, como viajar o para vivir mejor sencillamente”, relata Trinidad Mart?n Orozco, directora general de Santander-Mapfre Hipoteca Inversa. “Si tu nivel de vida es ir a tomarte un caf? o ir de vez en cuando a un restaurante, ?tengo que renunciar a ello y pasar necesidad? Tus hijos en lugar de recibir 8, percibir?n 6, y parte de la herencia que ibas a dejar es el bienestar que hemos tenido los ?ltimos a?os de la vida”, reflexiona Manuel.
UNA HIPOTECA QUE NO TERMINA DE DESPEGAR
Se calcula que 9 millones de personas con m?s de 65 a?os tienen una vivienda en propiedad en Espa?a. Es lo habitual, cuando antes comprarse una casa no era una gesta a disposici?n de unos pocos. “Los mayores de 65 a?os han aportado seis veces m?s ahorro en vivienda que en planes de pensiones. Por eso creo que la hipoteca inversa puede convertirse en el cuarto pilar; con productos de licuaci?n del mercado inmobiliario” como complemento a unas pensiones cada vez m?s tensionadas, con m?s jubilados ahora que los boomers han empezado a retirarse y menos poblaci?n activa, ante la debacle de las cifras de natalidad, explica Nuria L?pez, directora de Hipoteca Inversa de Caser Seguros. Y, sin duda, puede ser un apoyo financiero en situaciones de salud delicadas o “de dependencia permitiendo disponer de ingresos adicionales sin tener que renunciar al hogar familiar”, subrayan desde Vidacaixa.
La aseguradora Caser fue pionera en abrir el mercado en julio de 2019. Desde entonces han firmado 430 hipotecas de este tipo (121 solo en 2024) y un 13% se han rescatado antes. Es algo, recuerdan, que se puede hacer en cualquier momento, porque no deja de ser un pr?stamo. “Hay clientes que contratan una hipoteca inversa de manera temporal hasta que logran vender su piso” y entonces liquidan el pr?stamo, asegura la directiva. Junto a Caser, Santander y Mapfre, a trav?s de una joint venture, relanzaron este producto en noviembre de 2023 p?blicamente con la expectativa de empezar a medir el pulso del mercado y dicen estar contentos con las cifras. La alianza entre banco y aseguradora controla 6 de cada 10 hipotecas inversas que se firman en Espa?a. Adem?s, entre el pu?ado de entidades que la ofrecen en Espa?a figura Vidacaixa, EBN -que relanz? su oferta en junio de este a?o- y el luso BNI. En la actualidad las entidades reconocen que las firmas se est?n concentrando en capitales de provincia, alguna zona costera, y, sobre todo, en Madrid y en Barcelona. El importe m?nimo se establece, por norma general, en los 150.000 euros de valor del inmueble (Caser no tiene establecido ning?n m?nimo) y lo que busca la entidad que la concede es que se encuentre en zonas l?quidas, con demanda por la vivienda. El sector, que coincide en que es un producto perfectamente regulado, no tiene obligaci?n de informar a los herederos y, sin embargo, todos solicitan su conocimiento para llegar a un acuerdo con el cliente. “No hay ning?n requerimiento legal. Esto se hace porque, a diferencia de otros productos financieros, quien nos devuelve la deuda no es el cliente, son sus herederos. Queremos evitar conflictos futuros”, afirma Mart?n Orozco. Y otro aspecto relevante: la fiscalidad. A diferencia de productos de ahorro, como planes de pensiones, las mensualidades que percibe el cliente no tributan sobre la base imponible del ahorro porque no se trata de una renta, sino de un pr?stamo, y, por ende, no hay que tributar por ellas. M?s bien, recuerdan desde el sector, beneficiar?a a los herederos al recibir un inmueble con una carga (deuda) que disminuir?a los impuestos a pagar en el momento de la herencia.
“Nuestra filosof?a es asesorar bien. No recomendamos la hipoteca inversa a un cliente que no tenga hijos o sobrinos. En ese caso firmar una nuda propiedad ser?a la mejor opci?n [que s? implica entregar la vivienda al comprador tras el fallecimiento]. No queremos a gente enfadada, y cabe recordar que estamos hablando de personas muy sensibles como son los mayores. A nivel ?tico no nos lo permitir?amos”, sostiene L?pez.
Con cifras muy bajas para un p?blico objetivo de m?s de 9 millones de personas, las entidades dicen estar satisfechas con estos n?meros. La historia les ampara. En Espa?a la hipoteca inversa se regul? en pleno boom del 2007, mientras que en pa?ses como Reino Unido data de la d?cada de los 60. All? se firman unas 50.000 hipotecas inversas cada a?o frente a las 305 de Espa?a de 2024. Y no solo eso. Aqu? la vivienda es una cuesti?n sentimental. Es casi una tradici?n, la herencia que dejar a los hijos. Lo que no se entiende, recuerdan desde el sector, es que ellos no se quedan con la vivienda. No la quieren, de hecho, en sus balances y se centran, mientras, en hacer proselitismo, explicar y sembrar para recoger el fruto dentro de unos a?os cuando el coste de la vida y una hucha de las pensiones rota haga que los jubilados del futuro necesiten un complemento a su paga p?blica.
Source URL: https://www.elmundo.es/economia/vivienda/2025/11/24/69205ee9fdddff52338b45d0.html


