Pablo Messiez: “El teatro funciona como narc?ticos an?nimos”

Teatro

Pablo Messiez: “El teatro funciona como narc?ticos an?nimos”

El director se al?a con Irene Escolar en una obra que acompa?a a una actriz en su desintoxicaci?n. Su proceso permite hablar de la comunidad, de la escucha como acto revolucionario y de c?mo el encuentro puede convertirse en el ?nico refugio

Alberto di Lolli
Actualizado Domingo,
23
noviembre
2025

17:14

Al principio solo hay unas sillas dispuestas en c?rculo. No hay decorado, apenas luz. En ese gesto -sentarse, escucharse, mirarse- podr?a empezar tanto un grupo de ayuda como un ensayo de teatro. En Personas, lugares y cosas, la obra que dirige Pablo Messiez en el Teatro Espa?ol con Irene Escolar como figura central, ambas cosas parecen lo mismo: una reuni?n de quienes intentan entender por qu? est?n ah?, c?mo se sostienen y qu? los salva. La obra, una adaptaci?n de la exitosa propuesta de Duncan Macmillan, se presenta como uno de los estrenos m?s esperados de la temporada.

Messiez y Escolar comparten una idea del teatro como lugar de encuentro y no tanto de exhibici?n. La historia -la de una actriz ingresada en un centro de rehabilitaci?n- se convierte en una exploraci?n sobre la culpa y la necesidad del otro. “La obra no pretende resolver nada ni juzgar a nadie”, dice Messiez. “Me interesa hablar del consumo sin bajar a una l?nea moralista“.

Para Irene Escolar, que interpreta a Emma, la protagonista, el punto de partida fue parecido: “La obra no es nada para el ejemplo. No te dice qu? est? bien ni que est? mal, simplemente te expone a una situaci?n y cada uno hace el viaje que pueda y que quiera”.

La actriz se document? asistiendo durante cuatro meses a grupos de terapia con personas con consumo problem?tico. “Ha sido de las cosas m?s nutritivas y m?s especiales que he hecho nunca”, recuerda. “Me ha cambiado la perspectiva y me ha tra?do algo muy esperanzador, de creer en los dem?s y en c?mo el grupo te puede salvar“, asegura.

En escena, el espectador ve el mundo a trav?s de los ojos de Emma. “Vemos lo que ella ve”, explica Messiez, con una primera parte en la que la actriz est? intoxicada y una segunda en la que se ha “limpiado”. Para Escolar, ese tr?nsito ha sido f?sico y emocional: “Durante los primeros minutos estoy en un estado de tensi?n muy dif?cil de sostener. No hay nada que d? m?s miedo a un actor que tener que hacer un estado alterado. Pero me he dejado guiar por Pablo, confiando al cien por cien en ?l, lanz?ndome sin red porque estaba ?l“.

Alberto di Lolli

El montaje juega con la tensi?n entre lo real y lo subjetivo. “Al final siempre estamos fatalmente anclados en nuestra subjetividad“, dice Messiez. “Aquello que percibimos lo tomamos como lo real, y luego salimos y vemos que eso que llamamos realidad no es m?s que aquello que creemos que es”. En el texto, la protagonista dice que se da cuenta de que nada es real, que todo son convenciones: el lenguaje, el dinero e incluso el propio grupo de terapia.

Ese espejo entre el teatro y la rehabilitaci?n atraviesa toda la pieza. “Cuando est?s intentando salir, t? solo no puedes”, reflexiona Irene. “Te tiene que ayudar otra persona y te tienes que dejar ayudar”. Para Messiez, la funci?n se sostiene en esa misma l?gica: “Los grupos de Narc?ticos An?nimos funcionan igual que el teatro: nos reunimos, nos miramos, decimos en voz alta lo que nos pasa y descubrimos que no estamos solos”.

En ese sentido, la comunidad se convierte en una forma de salvaci?n. “Son espacios revolucionarios”, dice Irene. “Estar con gente, sin poder mirar el m?vil y escucharnos los unos a los otros es un gran acto revolucionario”. Messiez lo ampl?a: “Entender el teatro como un lugar en el que nos reunimos a pensar juntos cosas, a intentar entender algo de lo humano, de c?mo somos y c?mo nos comportamos”.

Tambi?n comparten una mirada sobre la verdad del cuerpo, al que Messiez da un papel protagonista en su creaci?n. “Procuro pensar el teatro desde el cuerpo y la relaci?n del cuerpo con el espacio como cosa fundamental”, dice ?l. “La verdad del cuerpo est? en sus latidos, en c?mo respira, en c?mo le cambia el ritmo de respiraci?n, en c?mo aparece el sudor o la l?grima”. Escolar lo vive desde dentro: “He trabajado much?simo el cuerpo con Josefina Gorostiza. Hab?a algo de tensi?n, de atravesar un l?mite. Y me he puesto en sus manos, porque con juicio y con miedo no vas a ning?n lado“.

“S? perfectamente lo que quiere decir mi personaje con que todo tiene m?s sentido cuando est? actuando. Yo tambi?n lo he sentido”

Irene Escolar

Esa confianza y el trabajo con Messiez ha sido “una de las mejores cosas que me han pasado como actriz, creo que el proceso m?s placentero que he vivido“, dice Escolar, que destaca en ?l una humanidad e inteligencia emocional “que escasea tanto”.

Para ambos, el teatro es una forma de verdad compartida. “Es mentira si t? quieres, pero no tiene por qu?”, dice Messiez. “Puede ser un espacio donde revelar cosas. Est? en la otra punta de la mentira”. Irene coincide: “Muchas veces he sentido que mi vida era m?s aut?ntica y m?s real estando en el teatro. Ha sido una gran tabla de salvaci?n muchas veces”. Por eso, entiende a su personaje “cuando dice que todo tiene m?s sentido cuando est? actuando. Porque yo tambi?n lo he sentido”.

Al final, en el escenario y fuera de ?l, el gesto se repite: sentarse, escuchar, hablar. Unas sillas en c?rculo. “Quiero que el p?blico sienta cosas en la piel, que se conmueva y que humanice a los que caen bajo el yugo de la adicci?n”, dice Irene. Entre una frase y otra, Personas, lugares y cosas propone algo tan sencillo y urgente como volver a reunirnos. Escucharnos, repensando el teatro casi como si fuera la ?ltima forma de comunidad.


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2025-11-29 00:56:42

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