Del 23-F al 3-, cuando la Corona actu? como ?ltimo dique: “El Rey es neutral, pero no quiere decir estar neutralizado”

An?lisis

Del 23-F al 3-, cuando la Corona actu? como ?ltimo dique: “El Rey es neutral, pero no quiere decir estar neutralizado”

Las atribuciones que la Corona otorga al jefe del Estado lo convierten en una figura imprescindible cuya utilidad debe ser conocida

Felipe VI, durante el discurso tras el refer?ndum ilegal en Catalu?a.
PREMIUM
Actualizado S?bado,
22
noviembre
2025

22:58

“El Rey es el Jefe del Estado, s?mbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones, asume la m?s alta representaci?n del Estado espa?ol en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad hist?rica, y ejerce las funciones que le atribuyen expresamente la Constituci?n y las leyes”. Este es el texto del primer ep?grafe del art?culo 56 de la Constituci?n, con el que comienza el t?tulo de la Corona. Se trata de una decena de disposiciones que son la hoja de ruta del Rey Felipe VI: diez preceptos que articulan las funciones de los monarcas espa?oles desde el 6 de diciembre de 1978. Un texto que, seg?n el catedr?tico de Derecho Constitucional Javier Tajadura, “sigue plenamente vigente”.

En la semana en la que se celebran 50 a?os de la monarqu?a parlamentaria en Espa?a, el papel del Jefe del Estado como “s?mbolo de unidad y permanencia” y “?rbitro y moderador” sigue siendo fundamental para el funcionamiento del pa?s. Dicen que “el rey reina pero no gobierna”, y Tajadura lo describe como un elemento indispensable: “Neutral quiere decir suprapartidista; pero neutral no quiere decir neutralizado. Un rey neutral no es un rey neutralizado, es un rey que no toma partido pol?tico, pero es un rey que est? ah? y que cumple una funci?n de garant?a del sistema porque entre los que quieren destruir la Constituci?n y los que quieren mantenerla, no es neutral, est? siempre a favor de quienes quieren mantenerla”.

Juan Carlos I, en el discurso que marc? el fracaso definitivo del 23-F.

“Felipe VI no se separa ni un mil?metro de la Constituci?n, que es el marco en el que debe estar”, opina Francisco Beltr?n Adell, profesor de pol?tica comparada en IE University y Director de la Red de Estudios de las Monarqu?as Contempor?neas REMCO. Quien tambi?n explica que “la funci?n de moderaci?n, de estar por encima de los partidos, es imprescindible, y lo vemos en estos tiempos de bloqueo”, analiza.

A lo largo de estas cinco d?cadas, ese poder moderador para el “funcionamiento regular de las instituciones”, como dispone la Carta Magna, ha constituido el trabajo fundamental de los reyes. En el caso de Espa?a, han sido dos los momentos en los que Juan Carlos I y despu?s Felipe VI tuvieron que encarnar el mandato constitucional. Para Tajadura, en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, Juan Carlos I “fue quien salv? la Constituci?n, eso es indiscutible”. Algo similar ocurri? con Felipe VI en 2017, cuando intent? consumarse el desaf?o independentista. Aunque la situaci?n era distinta, el Rey se dirigi? a la naci?n en un momento de par?lisis pol?tica: “El mensaje del rey fue el que impuls? al Gobierno a actuar. En esos dos casos se vio la funci?n de garante que tienen los Monarcas en el sistema espa?ol”.

Frente al golpe de Estado y el desaf?o independentista, tanto Juan Carlos I como Felipe VI hicieron suyo el mandato constitucional. Fueron “s?mbolo de unidad y permanencia”, pero tambi?n “?rbitro y moderador” del funcionamiento de las instituciones. “El rey lo tiene que ser de todos, y en ese art?culo se entiende su neutralidad. No puede simbolizar la unidad de Estado un presidente de Gobierno, que lo han elegido para un tiempo, y lo ha elegido una mayor?a, y hay una minor?a que est? en la oposici?n. Un presidente de Gobierno, un primer ministro, no puede cumplir esa funci?n simb?lica de la unidad, eso solo lo puede hacer el Monarca”. Beltr?n explica que “todo lo que hace el rey es muy sutil, pero es lo que sustenta el orden institucional”.

En su discurso de proclamaci?n, Felipe VI se defini? como “un rey constitucional”, de un texto que le vino heredado. Su padre fue proclamado el 22 de noviembre de 1975 como heredero de Franco, un argumento manido entre quienes est?n en su contra. Sin embargo, Tajadura responde que “el rey Juan Carlos ha sido rey de dos monarqu?as distintas”, afirma. En su an?lisis, el constitucionalista recuerda que “durante tres a?os, hasta que entr? en vigor la Constituci?n el 28 de diciembre de 1978, el rey Juan Carlos no fue un rey constitucional porque no hab?a constituci?n. Fue un rey quasi absoluto, el m?rito fue rechazar ser el rey del 18 de julio y hacer una democracia. En pol?tica no se valoran las intenciones, sino los resultados. Y lo cierto es que trajo la democracia. Y a partir del 78, con la Constituci?n, que es el principal fruto de la Transici?n, a partir del 28 es rey constitucional”.

Cabe mencionar un hecho objetivo: la Transici?n ha dado a Espa?a el mayor periodo de estabilidad de los ?ltimos dos siglos. Y Beltr?n explica que “la legitimidad del rey no se la dio Franco, se la dio la Constituci?n, la representaci?n del Estado”. A?ade que “los espa?oles tienen que ver que la instituci?n es ?til, tienen que entender el papel que juega en la sociedad espa?ola”. Uno de los momentos que ejemplifican este papel sucedi? en Paiporta despu?s de la dana, cuando el Rey encarn? el art?culo 56 de la Constituci?n en su persona. Un momento en el que fue s?mbolo de unidad. Pero tambi?n, d?cadas antes, en los Juegos Ol?mpicos, con Don Juan Carlos presidiendo la ceremonia de apertura, era una representaci?n de todos los espa?oles.

Desde 1978, el art?culo 56 es el que rige el funcionamiento de la Corona de manera escrupulosa: “Pocas instituciones pueden decir que no hayan sido desbordadas o que se hayan pervertido en alguna manera, pero la Corona cumple. La corona es la ?nica instituci?n que se ha renovado plenamente”, afirma Tajadura, que va m?s all?: “Si la monarqu?a parlamentaria es destruida, existe el riesgo cierto y alto de que sea sustituida no por una sola rep?blica espa?ola, que habr?a que ver qu? tipo de rep?blica es, sino por m?s de una”.

La neutralidad de un rey como Jefe del Estado se antoja, pues, imprescindible en tiempos de inestabilidad y crisis de las instituciones. “Es m?s necesario que nunca que haya un referente, un rey de todos. Y para ser rey de todos tiene que ser neutral y para conseguir esa neutralidad, pues la herencia es muy ventajosa, porque no hay ning?n sistema de elecci?n y, por otra parte, no hay ninguna contaminaci?n partidista”.

Esa figura de herencia la encarna ahora la Princesa Leonor, quien en septiembre comenzar? sus estudios universitarios una vez superada la formaci?n en los tres ej?rcitos. Aunque no se ha desvelado cu?les ser?n sus estudios, hay algo que para Tajadura es imprescindible: “Tiene que saber Derecho Constitucional, tiene que conocer el funcionamiento del Estado, la funci?n constitucional de la Corona, el funcionamiento del sistema pol?tico o el Derecho Constitucional comparado”.

La Princesa Leonor se prepara para asumir la herencia familiar y para encarnar, en el futuro, el art?culo 56 de la Constituci?n. Un texto que “sigue vigente” pero que debe cambiar algo: “Hay que suprimir la discriminaci?n de la mujer en la sucesi?n”, sentencia Tajadura. “No es urgente, pero en cuanto la princesa contraiga matrimonio va a empezar a ser urgente”. Por lo dem?s, 50 a?os despu?s, “el estatuto constitucional de la corona sigue plenamente vigente”.


Source URL: https://www.elmundo.es/espana/2025/11/22/6921f594fdddff48018b458f.html


Analyse


2025-11-29 00:48:25

Post already analysed. But you can request a new run: Do the magic.