Chris Hemsworth: “El abuso de poder siempre ha existido a lo largo de la historia, pero el uso excesivo de la fuerza es algo horrible”
El actor australiano hace parada en Madrid para presentar su ?ltimo thriller de acci?n, ‘Ruta de escape’
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- Reportaje Demasiados estrenos y poco p?blico joven: las salas de cine no salen de la crisis, con una ca?da del 25% del negocio
Algo altera el ya de por s? habitual bullicio matinal de la Gran V?a de Madrid. Una furgoneta blindada, cristales tintados y negro brillante espera a las puertas del edificio Metr?polis, en la confluencia de esta arteria con la calle Alcal?. Y ante ella, pese a las inclemencias, varias decenas de personas, libreta, poster o funko en mano, esperan el advenimiento. No es que Dios vaya a descender las escaleras, montar en el veh?culo y firmar alg?n aut?grafo a sus feligreses. Pero, a categor?a de deidad, es a lo que han elevado los presentes a Chris Hemsworth (Melbourne, 1983).
Unos minutos despu?s, el actor aparecer?. Pero lo har? en uno de los salones del exclusivo hotel-club social -a?n por inaugurar al p?blico- junto al cineasta Bart Layton. Y el constraste entre los dos art?fices, uno detr?s y otro delante de las c?maras, del thriller de acci?n Ruta de escape, que se estrena el 13 de febrero en cines, es curioso. Layton habla un casi perfecto espa?ol de sus veranos infantiles en Almer?a, es enjuto de cabello ondulado y su voz suena aflautada. Chris Hemsworth apenas dice tres s?es en espa?ol pese a su matrimonio con Elsa Pataky, rebosa con sus m?sculos en la silla y saca una voz cavernosa en cada respuesta.
Y, ya sentados ambos a la mesa, empiezan a desentra?ar los vericuetos de la en?sima inmersi?n del australiano, el Dios Thor para la mayor?a de los humanos -recuerden a quienes est?n en la puerta-, en el cine de acci?n. Pero esta vez algo ha cambiado. Sigue habiendo persecuciones, tiroteos e intriga, pero Davis, el ladr?n de joyas al que da vida Hemsworth, es m?s contenido y tiene unos principios morales a los que aferrarse. Roba joyas, s?, pero sin violencia.
“Comprender el camino que alguien ha recorrido te ayuda a sentir compasi?n por sus acciones, independientemente de si han sido moralmente correctos o no“, expone el actor, que usa como ejemplo a un amigo, que fue miembro de la banda de moteros, y al mismo tiempo organizaci?n criminal, de Los ?ngeles del Infierno. “Fue el sargento de armas m?s joven de Los ?ngeles del Infierno y proven?a de un hogar con un padre abusivo. Buscaba hermandad, conexiones familiares, y por eso se uni?. Aqu? vemos a delincuentes en posiciones de poder que se supone que deben defender a los buenos y a personas con un c?digo moral en el mundo delictivo. Esa complejidad y esa ambig?edad es la vida”.
Hay algo de esa b?squeda de conexiones que tambi?n define a su personaje y que ha resonado en ?l mismo. “Lo que me atrajo fue lo humano que era. Hab?a en este tipo dudas, autocr?tica, miedo, ansiedad. Todas las emociones humanas que no vemos en el sistema operativo del supuesto criminal. As? empiezas a explotar esas emociones dentro de ti mismo y a manipular tus propios miedos y deseos. Disfruto de ese cruce del personaje, hay algo extra?amente terap?utico en ponerse en la piel de otra persona y habitar otro espacio. Miras el mundo a trav?s de una lente diferente, te hace mirar hacia atr?s y hacia ti mismo”.
- Su carrera se ha convertido en una concatenaci?n de pel?culas de acci?n de todo tipo, ?qu? ha encontrado ah? que le permite expresarse? ?Y ha calado algo en usted de todos esos tipos duros que ha interpretado?
- Cada personaje es como un servicio, incluso con Tyler Rake [el mercenario de la pel?cula de Netflix] hay algo de asegurarnos de que hubiera una vulnerabilidad y fuera un individuo roto. Se a?aden capas donde se puede y ciertas pel?culas sirven para ciertos prop?sitos. Aquello era m?s acci?n pura y dura y si ten?amos suerte, hab?a algo de amenaza emocional ah?. Eso se vuelve agotador porque es solo algo f?sico. Sigues intentando humanizar a los personajed, pero cuantos m?s malos derrotan y m?s logros consiguen en sus misiones, se vuelven sobrehumanos. Eso es parte de la diversi?n del escapismo.
- ?Y los atributos de t?o duro los ha incorporado a su vida personal?
- Repito que lo que me result? m?s dif?cil de este personaje fue desnudar a mi propia persona. Estaba siendo seguro, hablaba y me mov?a con confianza sin darme cuenta. Esa era la identidad que hab?a construido e incorporado a mis personajes. Interpretar a un dios durante la mayor parte de mi carrera o grandes papel de acci?n pesa mucho y adoptaba sus posturas o me mov?a de una manera que recordaba a ellos. Eso me hace sentir muy vulnerable, no poder esconderme detr?s de esa masculinidad o de las paredes que hab?a levantado alrededor de mis propias inseguridades y miedos. ?l [Bart Layton] quer?a verlas, explotarlas, sacarlas a la luz y eso nos lleva a esa especie de experiencia terap?utica a un ablandamiento que me pareci? beneficioso no solo para el personaje, sino para m? como individuo.
?Eso implica que Chris Hemsworth vaya a dejar los papeles de tipo duro para moverse hacia otros lugares? “No me arrepiento de los papeles que he hecho, pero quiero hacer pel?culas que sigan desafi?ndome, que sean complejas y diferentes. Depende de mi estado de ?nimo mi apetito por el cine cambia d?a a d?a. En un momento me apetece una gran pel?cula de acci?n con palomitas y al siguiente me apetece una pel?cula independiente oscura y tr?gica. Y me encanta todo, creo que esa es la alegr?a poder bailar en todos los lugares si alguien te permite hacerlo”, remarca el actor que ahora llega a las salas cargado de acci?n.
Ese salto a las salas no es menor, en un contexto de crisis absoluta para estos espacios y en mitad del proceso de compra de Warner Bros por parte de Netflix que ha agitado Hollywood. Ah? se zambulle primero Layton: “El Covid aceler? algo que probablemente iba a suceder, el cine en casa, Netflix… todo eso. Ahora hay una sensaci?n de que si vas al cine deber?a ser como un evento, pero creo que es f?cil olvidar que en el cine se vive una experiencia emocional m?s intensa. Espero que no se trate solo de eventos, ha habido un mont?n de pel?culas que se lo han recordado a la gente”. Y sigue Hemsworth: “El evento deber?a ser ir al cine, levantarse del sof?, reunir a la familia, comprar palomitas y bebidas, etc?tera. Nos han malacostumbrado a ese tipo de gratificaci?n instant?nea en el cine porque nuestra capacidad de atenci?n se ha reducido mucho, especialmente entre la generaci?n m?s joven con tantos medios y atracciones que compiten entre s?. Los diferentes estudios tienen algoritmos que les dicen ‘Oh, en los primeros siete minutos tiene que haber alg?n tipo de acci?n o gran acontecimiento’. Es aterrador ese planteamiento para hacer una pel?cula”.
Ruta de escape tambi?n conecta con la realidad social que, en estos momentos, vive Estados Unidos. En una de sus escenas, un atracador de una joyer?a en Santa B?rbara, que no ha sacado el arma, es abatido por un agente de la polic?a sin previo aviso y este le coloca una pistola para justificar en el informe su disparo. Y la imagen traslada al espectador directamente a los hechos que en los ?ltimos d?as se han podido ver con el ICE, las fuerzas antimigraciones de Donald Trump, en el Estado de Minnesota. “El uso excesivo de la fuerza es algo horrible. Esta pel?cula se hizo mucho antes de esos acontecimientos, pero ese tipo de comportamiento ya exist?a. El abuso de poder ha existido siempre a lo largo de la historia y es algo con lo que constantemente intentamos reconciliarnos. Ya sabes, mis valores morales fundamentales frente a tus valores morales fundamentales. ?Eso es un hecho y una verdad o es solo una perspectiva y una opini?n? La complejidad de todo eso es abrumadora. Tenemos un reto con los discursos divisivos, el encasillar las cosas y la simplificaci?n excesiva de cuestiones muy complejas. Creo que hay que tener un poco m?s de paciencia, una visi?n un poco m?s macro de las cosas y, de alguna manera, ser un poco m?s amables los unos con los otros”, expone Hemsworth, que, tras esa reflexi?n como cierre, se levanta para seguir con la jornada de promoci?n.
Y, a las puertas del edificio Metropolis, ya no quedan feligreses.
- Cine El futuro del cine y las 30 nominaciones al Oscar de Warner camino de Netflix
- Reportaje Demasiados estrenos y poco p?blico joven: las salas de cine no salen de la crisis, con una ca?da del 25% del negocio
Algo altera el ya de por s? habitual bullicio matinal de la Gran V?a de Madrid. Una furgoneta blindada, cristales tintados y negro brillante espera a las puertas del edificio Metr?polis, en la confluencia de esta arteria con la calle Alcal?. Y ante ella, pese a las inclemencias, varias decenas de personas, libreta, poster o funko en mano, esperan el advenimiento. No es que Dios vaya a descender las escaleras, montar en el veh?culo y firmar alg?n aut?grafo a sus feligreses. Pero, a categor?a de deidad, es a lo que han elevado los presentes a Chris Hemsworth (Melbourne, 1983).
Unos minutos despu?s, el actor aparecer?. Pero lo har? en uno de los salones del exclusivo hotel-club social -a?n por inaugurar al p?blico- junto al cineasta Bart Layton. Y el constraste entre los dos art?fices, uno detr?s y otro delante de las c?maras, del thriller de acci?n Ruta de escape, que se estrena el 13 de febrero en cines, es curioso. Layton habla un casi perfecto espa?ol de sus veranos infantiles en Almer?a, es enjuto de cabello ondulado y su voz suena aflautada. Chris Hemsworth apenas dice tres s?es en espa?ol pese a su matrimonio con Elsa Pataky, rebosa con sus m?sculos en la silla y saca una voz cavernosa en cada respuesta.
Y, ya sentados ambos a la mesa, empiezan a desentra?ar los vericuetos de la en?sima inmersi?n del australiano, el Dios Thor para la mayor?a de los humanos -recuerden a quienes est?n en la puerta-, en el cine de acci?n. Pero esta vez algo ha cambiado. Sigue habiendo persecuciones, tiroteos e intriga, pero Davis, el ladr?n de joyas al que da vida Hemsworth, es m?s contenido y tiene unos principios morales a los que aferrarse. Roba joyas, s?, pero sin violencia.
“Comprender el camino que alguien ha recorrido te ayuda a sentir compasi?n por sus acciones, independientemente de si han sido moralmente correctos o no“, expone el actor, que usa como ejemplo a un amigo, que fue miembro de la banda de moteros, y al mismo tiempo organizaci?n criminal, de Los ?ngeles del Infierno. “Fue el sargento de armas m?s joven de Los ?ngeles del Infierno y proven?a de un hogar con un padre abusivo. Buscaba hermandad, conexiones familiares, y por eso se uni?. Aqu? vemos a delincuentes en posiciones de poder que se supone que deben defender a los buenos y a personas con un c?digo moral en el mundo delictivo. Esa complejidad y esa ambig?edad es la vida”.
Hay algo de esa b?squeda de conexiones que tambi?n define a su personaje y que ha resonado en ?l mismo. “Lo que me atrajo fue lo humano que era. Hab?a en este tipo dudas, autocr?tica, miedo, ansiedad. Todas las emociones humanas que no vemos en el sistema operativo del supuesto criminal. As? empiezas a explotar esas emociones dentro de ti mismo y a manipular tus propios miedos y deseos. Disfruto de ese cruce del personaje, hay algo extra?amente terap?utico en ponerse en la piel de otra persona y habitar otro espacio. Miras el mundo a trav?s de una lente diferente, te hace mirar hacia atr?s y hacia ti mismo”.
- Su carrera se ha convertido en una concatenaci?n de pel?culas de acci?n de todo tipo, ?qu? ha encontrado ah? que le permite expresarse? ?Y ha calado algo en usted de todos esos tipos duros que ha interpretado?
- Cada personaje es como un servicio, incluso con Tyler Rake [el mercenario de la pel?cula de Netflix] hay algo de asegurarnos de que hubiera una vulnerabilidad y fuera un individuo roto. Se a?aden capas donde se puede y ciertas pel?culas sirven para ciertos prop?sitos. Aquello era m?s acci?n pura y dura y si ten?amos suerte, hab?a algo de amenaza emocional ah?. Eso se vuelve agotador porque es solo algo f?sico. Sigues intentando humanizar a los personajed, pero cuantos m?s malos derrotan y m?s logros consiguen en sus misiones, se vuelven sobrehumanos. Eso es parte de la diversi?n del escapismo.
- ?Y los atributos de t?o duro los ha incorporado a su vida personal?
- Repito que lo que me result? m?s dif?cil de este personaje fue desnudar a mi propia persona. Estaba siendo seguro, hablaba y me mov?a con confianza sin darme cuenta. Esa era la identidad que hab?a construido e incorporado a mis personajes. Interpretar a un dios durante la mayor parte de mi carrera o grandes papel de acci?n pesa mucho y adoptaba sus posturas o me mov?a de una manera que recordaba a ellos. Eso me hace sentir muy vulnerable, no poder esconderme detr?s de esa masculinidad o de las paredes que hab?a levantado alrededor de mis propias inseguridades y miedos. ?l [Bart Layton] quer?a verlas, explotarlas, sacarlas a la luz y eso nos lleva a esa especie de experiencia terap?utica a un ablandamiento que me pareci? beneficioso no solo para el personaje, sino para m? como individuo.
?Eso implica que Chris Hemsworth vaya a dejar los papeles de tipo duro para moverse hacia otros lugares? “No me arrepiento de los papeles que he hecho, pero quiero hacer pel?culas que sigan desafi?ndome, que sean complejas y diferentes. Depende de mi estado de ?nimo mi apetito por el cine cambia d?a a d?a. En un momento me apetece una gran pel?cula de acci?n con palomitas y al siguiente me apetece una pel?cula independiente oscura y tr?gica. Y me encanta todo, creo que esa es la alegr?a poder bailar en todos los lugares si alguien te permite hacerlo”, remarca el actor que ahora llega a las salas cargado de acci?n.
Ese salto a las salas no es menor, en un contexto de crisis absoluta para estos espacios y en mitad del proceso de compra de Warner Bros por parte de Netflix que ha agitado Hollywood. Ah? se zambulle primero Layton: “El Covid aceler? algo que probablemente iba a suceder, el cine en casa, Netflix… todo eso. Ahora hay una sensaci?n de que si vas al cine deber?a ser como un evento, pero creo que es f?cil olvidar que en el cine se vive una experiencia emocional m?s intensa. Espero que no se trate solo de eventos, ha habido un mont?n de pel?culas que se lo han recordado a la gente”. Y sigue Hemsworth: “El evento deber?a ser ir al cine, levantarse del sof?, reunir a la familia, comprar palomitas y bebidas, etc?tera. Nos han malacostumbrado a ese tipo de gratificaci?n instant?nea en el cine porque nuestra capacidad de atenci?n se ha reducido mucho, especialmente entre la generaci?n m?s joven con tantos medios y atracciones que compiten entre s?. Los diferentes estudios tienen algoritmos que les dicen ‘Oh, en los primeros siete minutos tiene que haber alg?n tipo de acci?n o gran acontecimiento’. Es aterrador ese planteamiento para hacer una pel?cula”.
Ruta de escape tambi?n conecta con la realidad social que, en estos momentos, vive Estados Unidos. En una de sus escenas, un atracador de una joyer?a en Santa B?rbara, que no ha sacado el arma, es abatido por un agente de la polic?a sin previo aviso y este le coloca una pistola para justificar en el informe su disparo. Y la imagen traslada al espectador directamente a los hechos que en los ?ltimos d?as se han podido ver con el ICE, las fuerzas antimigraciones de Donald Trump, en el Estado de Minnesota. “El uso excesivo de la fuerza es algo horrible. Esta pel?cula se hizo mucho antes de esos acontecimientos, pero ese tipo de comportamiento ya exist?a. El abuso de poder ha existido siempre a lo largo de la historia y es algo con lo que constantemente intentamos reconciliarnos. Ya sabes, mis valores morales fundamentales frente a tus valores morales fundamentales. ?Eso es un hecho y una verdad o es solo una perspectiva y una opini?n? La complejidad de todo eso es abrumadora. Tenemos un reto con los discursos divisivos, el encasillar las cosas y la simplificaci?n excesiva de cuestiones muy complejas. Creo que hay que tener un poco m?s de paciencia, una visi?n un poco m?s macro de las cosas y, de alguna manera, ser un poco m?s amables los unos con los otros”, expone Hemsworth, que, tras esa reflexi?n como cierre, se levanta para seguir con la jornada de promoci?n.
Y, a las puertas del edificio Metropolis, ya no quedan feligreses.
Algo altera el ya de por s? habitual bullicio matinal de la Gran V?a de Madrid. Una furgoneta blindada, cristales tintados y negro brillante espera a las puertas del edificio Metr?polis, en la confluencia de esta arteria con la calle Alcal?. Y ante ella, pese a las inclemencias, varias decenas de personas, libreta, poster o funko en mano, esperan el advenimiento. No es que Dios vaya a descender las escaleras, montar en el veh?culo y firmar alg?n aut?grafo a sus feligreses. Pero, a categor?a de deidad, es a lo que han elevado los presentes a Chris Hemsworth (Melbourne, 1983).
Unos minutos despu?s, el actor aparecer?. Pero lo har? en uno de los salones del exclusivo hotel-club social -a?n por inaugurar al p?blico- junto al cineasta Bart Layton. Y el constraste entre los dos art?fices, uno detr?s y otro delante de las c?maras, del thriller de acci?n Ruta de escape, que se estrena el 13 de febrero en cines, es curioso. Layton habla un casi perfecto espa?ol de sus veranos infantiles en Almer?a, es enjuto de cabello ondulado y su voz suena aflautada. Chris Hemsworth apenas dice tres s?es en espa?ol pese a su matrimonio con Elsa Pataky, rebosa con sus m?sculos en la silla y saca una voz cavernosa en cada respuesta.
Y, ya sentados ambos a la mesa, empiezan a desentra?ar los vericuetos de la en?sima inmersi?n del australiano, el Dios Thor para la mayor?a de los humanos -recuerden a quienes est?n en la puerta-, en el cine de acci?n. Pero esta vez algo ha cambiado. Sigue habiendo persecuciones, tiroteos e intriga, pero Davis, el ladr?n de joyas al que da vida Hemsworth, es m?s contenido y tiene unos principios morales a los que aferrarse. Roba joyas, s?, pero sin violencia.
“Comprender el camino que alguien ha recorrido te ayuda a sentir compasi?n por sus acciones, independientemente de si han sido moralmente correctos o no“, expone el actor, que usa como ejemplo a un amigo, que fue miembro de la banda de moteros, y al mismo tiempo organizaci?n criminal, de Los ?ngeles del Infierno. “Fue el sargento de armas m?s joven de Los ?ngeles del Infierno y proven?a de un hogar con un padre abusivo. Buscaba hermandad, conexiones familiares, y por eso se uni?. Aqu? vemos a delincuentes en posiciones de poder que se supone que deben defender a los buenos y a personas con un c?digo moral en el mundo delictivo. Esa complejidad y esa ambig?edad es la vida”.
Hay algo de esa b?squeda de conexiones que tambi?n define a su personaje y que ha resonado en ?l mismo. “Lo que me atrajo fue lo humano que era. Hab?a en este tipo dudas, autocr?tica, miedo, ansiedad. Todas las emociones humanas que no vemos en el sistema operativo del supuesto criminal. As? empiezas a explotar esas emociones dentro de ti mismo y a manipular tus propios miedos y deseos. Disfruto de ese cruce del personaje, hay algo extra?amente terap?utico en ponerse en la piel de otra persona y habitar otro espacio. Miras el mundo a trav?s de una lente diferente, te hace mirar hacia atr?s y hacia ti mismo”.
- Su carrera se ha convertido en una concatenaci?n de pel?culas de acci?n de todo tipo, ?qu? ha encontrado ah? que le permite expresarse? ?Y ha calado algo en usted de todos esos tipos duros que ha interpretado?
- Cada personaje es como un servicio, incluso con Tyler Rake [el mercenario de la pel?cula de Netflix] hay algo de asegurarnos de que hubiera una vulnerabilidad y fuera un individuo roto. Se a?aden capas donde se puede y ciertas pel?culas sirven para ciertos prop?sitos. Aquello era m?s acci?n pura y dura y si ten?amos suerte, hab?a algo de amenaza emocional ah?. Eso se vuelve agotador porque es solo algo f?sico. Sigues intentando humanizar a los personajed, pero cuantos m?s malos derrotan y m?s logros consiguen en sus misiones, se vuelven sobrehumanos. Eso es parte de la diversi?n del escapismo.
- ?Y los atributos de t?o duro los ha incorporado a su vida personal?
- Repito que lo que me result? m?s dif?cil de este personaje fue desnudar a mi propia persona. Estaba siendo seguro, hablaba y me mov?a con confianza sin darme cuenta. Esa era la identidad que hab?a construido e incorporado a mis personajes. Interpretar a un dios durante la mayor parte de mi carrera o grandes papel de acci?n pesa mucho y adoptaba sus posturas o me mov?a de una manera que recordaba a ellos. Eso me hace sentir muy vulnerable, no poder esconderme detr?s de esa masculinidad o de las paredes que hab?a levantado alrededor de mis propias inseguridades y miedos. ?l [Bart Layton] quer?a verlas, explotarlas, sacarlas a la luz y eso nos lleva a esa especie de experiencia terap?utica a un ablandamiento que me pareci? beneficioso no solo para el personaje, sino para m? como individuo.
?Eso implica que Chris Hemsworth vaya a dejar los papeles de tipo duro para moverse hacia otros lugares? “No me arrepiento de los papeles que he hecho, pero quiero hacer pel?culas que sigan desafi?ndome, que sean complejas y diferentes. Depende de mi estado de ?nimo mi apetito por el cine cambia d?a a d?a. En un momento me apetece una gran pel?cula de acci?n con palomitas y al siguiente me apetece una pel?cula independiente oscura y tr?gica. Y me encanta todo, creo que esa es la alegr?a poder bailar en todos los lugares si alguien te permite hacerlo”, remarca el actor que ahora llega a las salas cargado de acci?n.
Ese salto a las salas no es menor, en un contexto de crisis absoluta para estos espacios y en mitad del proceso de compra de Warner Bros por parte de Netflix que ha agitado Hollywood. Ah? se zambulle primero Layton: “El Covid aceler? algo que probablemente iba a suceder, el cine en casa, Netflix… todo eso. Ahora hay una sensaci?n de que si vas al cine deber?a ser como un evento, pero creo que es f?cil olvidar que en el cine se vive una experiencia emocional m?s intensa. Espero que no se trate solo de eventos, ha habido un mont?n de pel?culas que se lo han recordado a la gente”. Y sigue Hemsworth: “El evento deber?a ser ir al cine, levantarse del sof?, reunir a la familia, comprar palomitas y bebidas, etc?tera. Nos han malacostumbrado a ese tipo de gratificaci?n instant?nea en el cine porque nuestra capacidad de atenci?n se ha reducido mucho, especialmente entre la generaci?n m?s joven con tantos medios y atracciones que compiten entre s?. Los diferentes estudios tienen algoritmos que les dicen ‘Oh, en los primeros siete minutos tiene que haber alg?n tipo de acci?n o gran acontecimiento’. Es aterrador ese planteamiento para hacer una pel?cula”.
Ruta de escape tambi?n conecta con la realidad social que, en estos momentos, vive Estados Unidos. En una de sus escenas, un atracador de una joyer?a en Santa B?rbara, que no ha sacado el arma, es abatido por un agente de la polic?a sin previo aviso y este le coloca una pistola para justificar en el informe su disparo. Y la imagen traslada al espectador directamente a los hechos que en los ?ltimos d?as se han podido ver con el ICE, las fuerzas antimigraciones de Donald Trump, en el Estado de Minnesota. “El uso excesivo de la fuerza es algo horrible. Esta pel?cula se hizo mucho antes de esos acontecimientos, pero ese tipo de comportamiento ya exist?a. El abuso de poder ha existido siempre a lo largo de la historia y es algo con lo que constantemente intentamos reconciliarnos. Ya sabes, mis valores morales fundamentales frente a tus valores morales fundamentales. ?Eso es un hecho y una verdad o es solo una perspectiva y una opini?n? La complejidad de todo eso es abrumadora. Tenemos un reto con los discursos divisivos, el encasillar las cosas y la simplificaci?n excesiva de cuestiones muy complejas. Creo que hay que tener un poco m?s de paciencia, una visi?n un poco m?s macro de las cosas y, de alguna manera, ser un poco m?s amables los unos con los otros”, expone Hemsworth, que, tras esa reflexi?n como cierre, se levanta para seguir con la jornada de promoci?n.
Y, a las puertas del edificio Metropolis, ya no quedan feligreses.
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