Otra masacre.
Y se busca frenéticamente al criminal.
El tiroteo ha conmocionado el campus de la Universidad de Brown este sábado 13 de diciembre de 2025.
Alrededor de las 17.00 horas locales, un hombre vestido de negro comenzó a disparar cerca del edificio Barus & Holley, que alberga la Escuela de Ingeniería y el Departamento de Física.
La universidad no tardó en activar las alertas: “Hay un tirador activo. Permanezcan refugiados”. En el trágico desenlace, dos personas pierden la vida y ocho más resultan heridas, aunque su estado es crítico pero estable. Los heridos son trasladados a hospitales cercanos mientras la policía llega con rapidez al lugar.
La confusión es palpable durante los momentos iniciales.
La universidad envía un segundo mensaje anunciando que habían detenido al sospechoso, pero corrige rápidamente: “La policía no tiene a ningún sospechoso bajo custodia y continúa buscando”.
El subjefe de policía de Providence, Timothy O’Hara, informa en una rueda de prensa que solo tienen conocimiento de un hombre vestido de negro.
Aún se desconoce cómo logró acceder al campus, pero sí se sabe que huyó tras los disparos.
Aunque encuentran a una primera persona detenida, el alcalde Brett Smiley aclara que no está relacionada con el incidente. El arma utilizada sigue sin ser localizada.
🦹SUSPECT🦹
Is this the Brown University shooting suspect?
Looks like a Asian male,
I can't tell.Other reports indicate it is this guy Sam Hyde.
Sam supposedly had gender reassignment surgery.I'm still working on it and ill… pic.twitter.com/VuzprRofjI
— Jakey (@JacobBaker613) December 13, 2025
Detalles de la masacre y respuesta inmediata
La llamada alertando sobre el tiroteo en el campus llega a las autoridades rápidamente. El edificio Barus & Holley cuenta con siete pisos, 117 laboratorios, 150 oficinas, 15 aulas y 29 laboratorios adicionales. Este suceso ocurre en plena semana de exámenes finales del semestre de otoño en esta prestigiosa universidad privada sin fines de lucro, que cuenta con más de 10.000 estudiantes matriculados: aproximadamente 7.300 en programas de pregrado y más de 3.000 en posgrado.
Estudiantes como Chiangheng Chien viven momentos aterradores. Estaba estudiando con tres compañeros cuando reciben el mensaje en su móvil. Se refugian y esperan instrucciones. La universidad insiste: “Sigan las medidas de seguridad. Eviten la zona”. Los equipos de seguridad se dedican a identificar tanto a las víctimas fatales como a los heridos, mientras trabajan para confirmar sus identidades.
Las autoridades federales también entran en acción. El presidente Donald Trump publica un tuit: “He sido actualizado sobre el tiroteo en la Universidad de Brown. El FBI está presente en el lugar. El sospechoso está bajo custodia. Que Dios bendiga a las víctimas”. Sin embargo, su mensaje choca con las informaciones locales, que continúan buscando al atacante. El vicepresidente JD Vance sigue la situación y pide oraciones por los afectados. Por su parte, el gobernador de Rhode Island, Dan McKee, supervisa la situación e insta a no acercarse al área mientras utiliza canales oficiales para proporcionar actualizaciones.
BREAKING: Footage released of Brown University shooting suspect. He's still at large. If you know who he is, call 911 pic.twitter.com/rGwZzBmuQl
— BNO News (@BNONews) December 14, 2025
Perfil de la universidad y contexto de violencia armada
La Universidad Brown, ubicada en Providence, es reconocida como una institución educativa elite desde su fundación en 1764, formando parte del selecto grupo conocido como Ivy League. En ella se forman mentes brillantes en campos como ingeniería y física, justo cuando se encuentra finalizando el semestre con los exámenes activos. Este ataque tiene lugar durante un periodo crítico para los estudiantes.
La violencia armada ha golpeado centros educativos con fuerza este año, según un análisis realizado por CNN que revela más de 70 tiroteos ocurridos en instituciones académicas hasta ahora. Algunos incidentes recientes incluyen:
- Cuatro muertos, entre ellos un niño, y diez heridos durante un evento social en California.
- Un fallecido y seis heridos durante un festival universitario en Pensilvania.
- Cuatro muertes registradas en una secundaria en Misisipi.
| Incidente reciente | Muertos | Heridos | Lugar |
|---|---|---|---|
| Salón banquetes | 4 | 10 | California |
| Festival universidad | 1 | 6 | Pensilvania |
| Secundaria | 4 | – | Misisipi |
| Brown University | 2 | 8 | Rhode Island |
Este preocupante patrón genera alarma generalizada. En Brown, por ahora el sospechoso ha logrado evadir a las fuerzas del orden que continúan buscando activamente por la zona sin revelar detalles sobre sus motivos o identidad. O’Hara señala que solo se tiene información sobre que el atacante vestía completamente de negro mientras que la falta del arma dificulta aún más las investigaciones.
Reacciones y búsqueda del atacante
El mando policial recae sobre Timothy O’Hara, quien todavía desconoce cómo ingresó al campus pero confirma que sí logró salir después del ataque. Por su parte, Brett Smiley descarta cualquier implicación del primer arrestado realizado por las fuerzas del orden; mientras tanto, Kristy DosReis, jefa del departamento de información pública, asegura que están recopilando datos desde la escena activa.
La universidad subraya su prioridad por la seguridad comunicando: “La seguridad de nuestra comunidad es lo más importante”. Los estudiantes permanecen refugiados mientras sus familias esperan ansiosas noticias sobre los afectados por esta tragedia. Además, el FBI brinda apoyo a las autoridades locales.
El gobernador Dan McKee hace un llamado a mantener la calma entre los residentes cercanos al área afectada y se asegura que se mantengan informados mediante canales oficiales mientras se cierra el perímetro alrededor del edificio Barus & Holley.
Este tiroteo reaviva intensos debates sobre el control de armas dentro los campus universitarios. La respuesta rápida implementada por Brown, incluyendo alertas enviadas directamente a móviles, podría haber salvado vidas esa tarde fatídica. Estudiantes como Chiangheng Chien comparten sus experiencias aterradoras vividas durante estos momentos críticos.
Mientras tanto, la policía intensifica sus esfuerzos para localizar al agresor sin tener claridad sobre si hay otros cómplices involucrados o no. Equipos forenses revisan minuciosamente cada rincón del edificio buscando balas y casquillos perdidos; hospitales informan sobre el estado crítico pero estable de los heridos.
En una rueda de prensa posterior, O’Hara solicita colaboración ciudadana para cualquier pista relacionada con este misterioso “hombre vestido de negro”. Las cámaras instaladas en el campus podrían haber grabado imágenes clave para ayudar a resolver este caso; se están analizando también vídeos tomados por estudiantes.
Apoyos federales llegan desde diferentes frentes con figuras como Trump y Vance mostrando solidaridad ante esta situación tan trágica; mientras tanto, el gobernador coordina esfuerzos estatales para hacer frente al problema emergente.
La universidad ha dispuesto servicios psicológicos para aquellos afectados por este horroroso evento; además han suspendido clases dentro del área inmediata.
Este lamentable episodio añade otro oscuro capítulo a la larga lista histórica relacionada con tiroteos escolares; aunque la comunidad universitaria resiste ante este desafío inminente, la búsqueda del responsable sigue adelante sin descanso alguno mientras familias claman justicia ante lo sucedido.
Source URL: https://www.periodistadigital.com/gente/sucesos/20251214/facineroso-asalta-tiros-universidad-brown-eeuu-2-muertos-8-heridos-busca-criminal-noticia-689405162915/

