- Alejandro Sanz. “Estoy feliz. Me he dado cuenta de que ya no tengo nada que demostrar, que ocultar ni que temer”
- Natalia Verbeke. “Me da envidia la libertad sexual de los j?venes de ahora, pero casi mejor que no me haya pillado porque me volver?a loca”
- Pablo Albor?n. “He descubierto que nos preparan para la enfermedad y la p?rdida, pero no para la curaci?n”
Jos? Merc? (Jerez, 1955) tiene tres problemas cuando nos sentamos a hablar de su nuevo ?lbum, cuyo t?tulo no admite interpretaciones: ‘Jos? Merc? canta a Manuel Alejandro’. Por un lado, han puesto a su Real Madrid a las siete y no le va a dar tiempo a verlo; por otro, su nieto peque?o ha salido del Atleti, Miguel ?ngel Gil se ha enterado y lo ha hecho socio para no perderlo (“no hay vuelta atr?s”, se resigna) y, por ?ltimo, le han hecho una modernidad en el caf? con leche que no le convence. “Qu? man?a con la espumita de los cojones”, refunfu?a mientras la quita con la cucharilla. En ese momento, calla y se parte de risa. El maestro es, por encima de todo, un t?o simp?tico.
- ?Se reconoce poco a Manuel Alejandro para lo que ha supuesto en la m?sica espa?ola?
- No se le ha homenajeado nada y se lo merece todo. Es paisano de Jerez, nacimos en la misma calle, la de la Merced, en el barrio de Santiago. ?l mucho antes que yo, pero nos conocemos desde siempre. No hay mejor escribidor de letras de amor y desamor que Manuel. Ni en Espa?a ni en Europa ni en el mundo. Tiene la gran suerte, adem?s, de haber nacido en ese barrio. Cuando ?l era un chaval, debajo de su casa hab?a un tabanco donde los gitanos viejos beb?an sus botellas, hablaban de sus cosas y hac?an m?sica con sus nudillos en los barriles de vino. Manuel los escuchaba cantar por martinetes, por seguiriyas, por sole?s y por buler?as. Todo eso le ha servido para componer y para escribir. Siempre he querido hacer algo juntos y por ?l lo hubi?ramos hecho antes, pero a m? me daba mucho respeto, incluso miedo.
- ?Por qu??
- Porque si en los a?os 80 se me ocurre cantar a Manuel Alejandro, los flamenc?licos, que es como llamo cari?osamente a los flamenc?logos, me quitan el carnet, me borran del flamenco y me meten cinco meses en prisi?n.
- ?Sigue existiendo ese purismo exacerbado en el flamenco o al fin se ha aceptado la mezcla? El a?o que viene se cumplen ya 30 a?os del ‘Omega’, de Morente y Lagartija Nick.
- Y hace 45 de ‘La leyenda del tiempo’ y a?n tard? en superarse lo que esos dos discos maravillosos sufrieron. Afortunadamente, ya no pasa. El sota, caballo y rey se ha acabado y puedes hacer lo que te d? la real gana, cada uno con su dignidad y su talento. Hace tiempo que el flamenco ha asumido la mezcla y hemos avanzado much?simo musicalmente. A veces, demasiado porque llamamos enseguida flamenco a cosas que no lo son. Una cosa es innovar y otra es pasarse.
- T? has contribuido un mont?n a ese proceso.
- Afortunadamente, s?. En mi carrera ha habido un antes y un despu?s del 98, cuando grabo ‘Del amanecer’ con Vicente Amigo y, dos a?os despu?s, ‘Aire’, que es el disco m?s vendido de la historia del flamenco y lo es por una cosa. Porque las multinacionales nunca hab?an hecho promoci?n de un disco de flamenco como la que hacen de cualquiera de rock o de pop. Nuestra m?sica, nuestra cultura, nuestra marca Espa?a, que es el flamenco, no se promocionaba porque lo consideraban una cosa que estaba ah?, de la que ten?an que sacar discos obligatoriamente para cubrir el expediente, que se vend?an 5.000 copias y ya estaba amortizado. Le hac?an de menos. Cuando ‘Aire’ se promocion? como el resto de discos, fue doble platino y me dieron todos los premios habidos y por haber.
- Habiendo sido clave en esa revoluci?n del flamenco, ?por qu? dices que ahora a veces se innova demasiado?
- Me refiero a que el flamenco puede ser un mont?n de cosas, pero hay unos m?nimos para que lo sea. Siempre digo a los j?venes que primero aprendan la ra?z y la base del flamenco y, una vez la conozcan, que hagan lo que quieran en base a su personalidad y sus ideas. Yo ah? no me meto, pero lo primero e indispensable es aprender la base y la ra?z. No puedes innovar si no conoces bien lo que est?s cambiando, no puedes ser arquitecto si no has pasado por pe?n de alba?il y oficial de primera. Cuando yo saqu? esos dos discos, ‘Del amanecer ‘ y ‘Aire’, me dieron por todos los sitios, incluidos muchos de mis compa?eros. Me llamaron loco, traidor y de todo, pero lo que no pod?an decir es que no conociera bien mi m?sica. Y a los cuatro o cinco meses estaban todos en el escenario haciendo lo mismo que hab?a hecho yo [risas].
- ?Qu? opinas del debate de la apropiaci?n cultural que resurge cada cierto tiempo cuando un artista ajeno a la cultura gitana utiliza el flamenco? Le pas? a Rosal?a, por ejemplo.
- Eso me parece una gilipollez muy grande. El flamenco no es de nadie y est? ah? para todo el que lo trate con respeto. De Rosal?a tengo que decir que tiene much?simo talento y hubo un tiempo que s? hizo flamenco, pero ya no le queda casi nada y, sin querer ser presuntuoso, muchas de las cosas que est? haciendo ahora ya las hab?a hecho yo antes en mi disco ‘Oripand?’, con Antonio Orozco.
- ?Sientes que se valora todo lo que has hecho?
- Mira, a m? ya me da igual. Haciendo las cosas que me gustan ya me quedo satisfecho. El mundo este de hacer historia y de qui?nes son los mejores, no me interesa. En este momento trabajo para ser feliz y lo estoy logrando. Con que mi gente disfrute al verme la mitad que yo en el escenario, me siento pagado. No necesito homenajes ni premios.
- ?C?mo recuerdas tu infancia en ese Jerez del que hablabas al principio?
- La m?s bonita del mundo, no cambio mi infancia por esta ?poca actual con todos sus ?xitos ni muerto. Ese barrio de Santiago, esos colegios, esos juegos en la calle, esas casas de vecinos, esos olores de las comidas y los patios… Cuando no me gustaba la comida que hab?a hecho mi madre, cualquier vecina me met?a en su casa y com?a lo suyo. Todo eso lo echo mucho de menos. Jug?bamos como todos los ni?os a la lima, al bolindre y al f?tbol, pero nuestro final de d?a siempre era, en cualquier esquina del barrio, cantar y bailar por buler?as. Ese era nuestro momento.
- Lo que pasa es que tu infancia fue corta.
- S?, porque me tocaba empezar el Bachillerato y le dije a mi padre que yo no quer?a estudiar, que quer?a cantar. Aunque hice el primer curso, a los 13 a?os ya me fui al tablao a C?diz, estuve unos meses y antes de cumplir los 14 ya grab? mi primer disco con Paco de Luc?a y me vine a Madrid. Casi toda mi vida la he hecho aqu?, pero Jerez seguir? en m? hasta que me muera. Yo soy de Her?, no de Jerez. Como dec?a Lola Flores, si t? quieres saber si alguien es de verdad andaluz, p?dele que diga naranja. Si pronuncia la ene y la jota es un impostor [risas].
- En Madrid te cambia la vida Antonio Gades.
- S?. Yo vengo a vivir en casa de mi t?o, Manuel Soto, ‘Sordera’, y me coloco en el tablao Torres Bermejas. En esa ?poca, de los a?os 70 a los 90, los mejores del flamenco, del baile, del cante y de la guitarra estaban en los tablaos madrile?os. Hab?a que venir a Madrid a confirmar la alternativa y te quedabas. Ah?, en Torres Bermejas, me conoce Antonio, me voy con ?l y estoy diez a?os en su compa??a recorriendo el mundo.
- En uno de esos viajes, acabas viviendo con Chiquito de la Calzada en Tokio, que es una escena que matar?a por ver.
- Me voy a Tokio con 19 a?os, reci?n casado y en el grupo que fuimos ven?a Chiquito de la Calzada, porque ?l siempre fue cantaor. Todos ?bamos en pareja menos ?l, porque Pepita, su mujer, era la ?nica que no estaba en el mundillo. Entonces, le d?bamos de comer en nuestros apartamentos todos los d?as, porque no sab?a cocinar y para que no estuviera solo. Todo lo que nos pagaban, ?l lo gastaba en regalos para Pepita y luego ven?a a comer de gorra, as? que le gastamos la broma de que ya nadie iba a cocinar m?s para ?l. Lo mantuvimos tres d?as y ya una noche lo veo tocando las palmas y se ca?a, s?lo sudaba. Me dijo: “Jos?, dile a la Merce [la mujer de Merc?] que me haga un guiso de papas con carne, que me voy a morir por la gloria de mi madre” [risas] .
- ?Ya hablaba como cuando se hizo humorista?
- S?, claro. Siempre habl? as?. Todos esos dichos los cogi? de un gitano de La L?nea que se llamaba Brillantina. Por Tokio iba siempre con un abrigo de cuadros y los d?lares que nos pagaban los llevaba siempre encima en el bolsillo interior y cada vez que se le acercaba un japon?s, saltaba hacia atr?s y dec?a: “?Quietor!” [risas]. Se pas? el viaje pensando que aquellos pobres le iban a robar.
- Tu carrera se divide en dos, antes y despu?s de la muerte de tu hijo Curro a los 14 a?os, en 1994, que te llev? a apartarte de la m?sica.
- Fue Vicente Amigo qui?n permiti? que saliera de ese hoyo. Compuso ‘Del amanecer’ y me dijo: “Tengo un disco para ti, pero para ti s?lo; si no lo haces t?, no se lo digo a nadie”. Me fue dando ?nimos, me fue convenciendo, recuper? la fuerza y en mi carrera hay un antes y un despu?s. Decid? volver y tambi?n que ya no iba a conformarme con lo de siempre, que del flamenco puro se pod?a salir. La m?sica sana. Me ha sanado a m? y yo he sanado a otros. Una vez fui con Tomatito a cantar para los enfermos del hospital Doce de octubre y una se?ora que no andaba, de golpe se levant? a dar palmas.
- Ahora que nos acercamos a los 50 a?os de democracia en este pa?s…
- Bueno, eso de democracia…
- ?No lo es?
- S? lo es, pero tendr?amos que aprender a vivir en democracia porque creo que todav?a no nos hemos enterado de c?mo funciona una.
- ?En qu? sentido?
- Espa?a est? cada d?a peor. No se respeta al que piensa diferente, no se debate sino que se insulta y cada vez somos m?s ego?stas. No aprendemos pese a todas las cosas que han ocurrido en esta sociedad en los ?ltimos a?os, empezando por la pandemia. Veo a la gente muy deshumanizada. T? no puedes ver una persona en el suelo y pasar de largo, t?o. Se ha normalizado la desgracia ajena. Por eso no cambio mi ?poca por esta ni muerto. Cuando se muri? el t?o Paco [Franco] ten?amos una ilusi?n y unas ganas de crear juntos un pa?s abierto y lo hicimos muy requetebi?n. Ten?amos un objetivo como pa?s y luchamos juntos por ?l. Hoy ya nadie lucha por nada, todo el mundo va a lo suyo y pasa del pr?jimo.
- ?Qu? es lo que m?s te cabrea?
- Me cabrea mucho c?mo respondemos como sociedad al manejo de los pol?ticos. Tendr?amos que hacer algo m?s, exigir m?s y rebelarnos ante sus manejos, pero les seguimos como borregos. Siento que me est?n mandando con la vara otra vez como en la dictadura. No hicimos una democracia para esto.
- ?No crees en la pol?tica?
- S?, pero no creo en las peleas de estos pol?ticos, no me interesan porque s?lo son para insultarse pensando en sus partidos y sus votos. A m? me interesa la pelea del pueblo, que no nos conformemos y luchemos para que la gente pueda vivir mejor. Hemos dejado de pelear, t?o. Nosotros luchamos mucho en nuestro momento porque ten?amos la ilusi?n de ver de una vez a Espa?a abierta y libre, pero ahora veo a muchos j?venes que pasan de todo y van a lo suyo. Especialmente en la izquierda veo esa apat?a.
- ?Espa?a tiene normalizado el racismo hacia los gitanos?
- Existe mucho racismo hacia los gitanos todav?a en Espa?a. Siempre ha sido as? y no ha cambiado demasiado. Yo entiendo que mi gente, los gitanos, tambi?n deber?amos hacer algo m?s por entrar en la sociedad, eso es cierto, pero es dif?cil entrar en un sitio cuando sientes que existe un rechazo. Habr?a que poner mucho m?s por ambas partes y no se ha hecho. Y hoy en d?a, va a peor con el auge de ciertos grupos pol?ticos que est?n fomentando el racismo y la xenofobia. Ese auge de la extrema derecha en Espa?a yo no lo esperaba y es muy peligroso.
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