{"id":928827,"date":"2025-12-07T00:00:00","date_gmt":"2025-12-06T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/analyse.optim.biz\/?p=928827"},"modified":"2025-12-07T00:00:00","modified_gmt":"2025-12-06T21:00:00","slug":"el-triunfo-del-miedo-la-capacidad-narcotizante-de-hipnosis-colectiva-del-psoe-y-demas-progresistas-periodista-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/analyse.optim.biz\/?p=928827","title":{"rendered":"El triunfo del miedo: la capacidad narcotizante, de hipnosis colectiva del PSOE y dem\u00e1s \u00abprogresistas\u00bb &#8211; Periodista Digital"},"content":{"rendered":"<div class=\"m4p-post-content\">\n<h3><span class=\"m4p-capitular\">E<\/span>l regreso de la tristeza pol\u00edtica<\/h3>\n<p>Cada vez que pregunto a amigos y conocidos por qu\u00e9 votaron en las \u00faltimas elecciones al Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol (PSOE) \u2014o piensan hacerlo en las pr\u00f3ximas\u2014 me responden igual:\u00a0<i>\u201cpara que no gane la derecha\u201d<\/i>. Casi todos admiten que \u201clo hacen tap\u00e1ndose la nariz\u201d al depositar la papeleta. Muchos lo repetir\u00e1n el pr\u00f3ximo domingo, 21 de diciembre en Extremadura.<\/p>\n<p>Ese gesto, que algunos llaman voto \u00fatil, no es un acto de conciencia c\u00edvica: es un acto de miedo. Un miedo profundo y arraigado, perfectamente cultivado, pues se cosecha lo que se siembra. Ese miedo es la m\u00e1s eficiente tecnolog\u00eda de control de masas de la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea. No exige convicciones: exige sumisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo pretende explicar c\u00f3mo funciona ese mecanismo,<b>\u00a0qu\u00e9 mentiras lo sustentan, qu\u00e9 enredos morales lo hacen posible, y por qu\u00e9 quienes lo practican lo mantienen aun cuando el r\u00e9gimen demuestra d\u00eda tras d\u00eda su corrupci\u00f3n, su incompetencia y su degradaci\u00f3n institucional.\u00a0<\/b>La clave: el sistema no falla. Funciona seg\u00fan su prop\u00f3sito.<\/p>\n<h3>Qu\u00e9 significa \u201cfuncionar\u201d \u2014 economia de mercado vs. socialismo<\/h3>\n<p>Cuando decimos que algo funciona, nos referimos a su fin. Un coche que no se mueve est\u00e1 averiado; un piano que s\u00f3lo toca una nota, no expresa m\u00fasica. Una econom\u00eda funciona cuando crea riqueza, movilidad, progreso, m\u00e9rito, cultura de excelencia. Cuando un mercado redistribuye talento, esfuerzo y valor, y permite distinguir entre quienes construyen y quienes consumen, entonces funciona.<\/p>\n<p>El socialismo \u2014en cualquiera de sus variantes\u2014 tiene un prop\u00f3sito diferente:\u00a0<b>nivelar hacia abajo<\/b>. Su objetivo no es enriquecer, sino uniformar. No alentar la excelencia, sino borrarla. No premiar el esfuerzo, sino diluirlo en subsidios, dependencias y trabas.<\/p>\n<p>Por eso una sociedad empobrecida, marcada por la mediocridad, la burocracia asfixiante, la degradaci\u00f3n institucional o la corrupci\u00f3n, no supone un fracaso accidental para los partidos socialistas:\u00a0<b>es el \u00e9xito sembrado a conciencia<\/b>. Esa herrumbre moral y econ\u00f3mica forma parte del dise\u00f1o.<\/p>\n<p>Cuando ellos gobiernan mal, gobiernan bien. Cuando destruyen tejido productivo, precarizan el empleo, desincentivan la iniciativa privada, congelan sueldos, desmantelan todo lo que guarda relaci\u00f3n con el m\u00e9rito y facilitan subvenciones, no responden a errores t\u00e9cnicos. Responden a una estrategia deliberada: hacer del Estado un refugio permanente. Un Estado que sustituye la libertad por la tutela. As\u00ed es el socialismo victorioso.<\/p>\n<h3>Socialismo como moral: la envidia y el resentimiento como coartada<\/h3>\n<p>Una de las claves psicol\u00f3gicas del socialismo moderno \u2014y de su \u00e9xito entre clases populares\u2014 es la revalorizaci\u00f3n moral de la envidia, el resentimiento y el resentimiento social. Al pobre, al menos dotado, al esforzado, al que vive al d\u00eda, se le convence de que su sufrimiento no es culpa de su falta de ambici\u00f3n o de disciplina, sino de un enemigo moral: el rico, el empresario, el \u201cprivilegiado\u201d.<\/p>\n<p>Ese discurso no busca corregir injusticias estructurales:\u00a0<b>busca criminalizar el \u00e9xito<\/b>. El talento, el ahorro, la iniciativa, pasan a verse como vicios. La desigualdad deja de ser un efecto colateral del libre mercado \u2014con sus virtudes y defectos\u2014, y se convierte en una injusticia condenable per se.<\/p>\n<p>Cuando la pol\u00edtica convierte la envidia en virtud c\u00edvica, la moral de una sociedad se corrompe. Quien destaca debe ser penalizado; quien fracasa, recompensado; quien produce, perseguido; quien consume, venerado. Esa perversi\u00f3n \u00e9tica no es accidental: es el fundamento filos\u00f3fico del colectivismo buenista, la ideolog\u00eda estatal de la mediocridad.<\/p>\n<p>El socialismo \u201cfunciona\u201d cuando extiende esa mentalidad. Y en Espa\u00f1a lo ha logrado con eficacia: millones de ciudadanos ya no aspiran al m\u00e9rito, al progreso propiamente dicho, a avanzar a mejor, al crecimiento individual mediante su esfuerzo. Aspiran a que el Estado iguale por abajo. Aspiran a que el \u00e9xito del pr\u00f3jimo se pague con su miseria.<\/p>\n<p>En ese orden moral, votar socialista deja de ser un acto racional: es un acto de redenci\u00f3n. De venganza. De reivindicaci\u00f3n emocional.<\/p>\n<h3>El recurso tribal: \u201cprogresista\u201d como identidad sagrada<\/h3>\n<p>Ser de izquierdas en Espa\u00f1a \u2014o al menos declararse as\u00ed\u2014 se ha convertido en un s\u00edmbolo casi obligatorio de decencia, buen deseo e identidad moral. Decir \u201csoy de derechas\u201d \u2014o admitir p\u00fablicamente que uno es cr\u00edtico con el discurso oficial\u2014 supone exponerse al anatema, a la condena social, al estigma.<\/p>\n<p>Esa hegemon\u00eda cultural convierte a la pol\u00edtica en rito tribal. No hay ideas compartidas: hay pertenencia. No hay debate: hay reiteraci\u00f3n de consignas. \u201cProgreso\u201d, \u201cigualdad\u201d, \u201cjusticia social\u201d, \u201cantisistema\u201d, \u201canticapitalismo\u201d, \u201cmemoria hist\u00f3rica\u201d, \u201csolidaridad\u201d: palabras vac\u00edas de contenido concreto, pero densas en carga simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>El creyente progre no fundamenta sus convicciones en datos, sino en emociones: pertenece al club del bien. Rechaza todo matiz. Vive en un mundo binario: blanco o negro, v\u00edctimas u opresores, buenos o malos. Y su adhesi\u00f3n es tan ferviente que cualquier cr\u00edtica, por leve que sea, se interpreta como herej\u00eda.<\/p>\n<p>Este fanatismo identitario es la cobertura perfecta para el autoritarismo blando. Porque quien pertenece ya no cuestiona: obedece.<\/p>\n<h3>M\u00e9todo populista: dominaci\u00f3n, clientelismo y anestesia democr\u00e1tica<\/h3>\n<p>Las camas de ese templo progresista est\u00e1n hechas de populismo cl\u00e1sico. Como ha descrito el historiador hispanoamericano Ernesto Krauze, el populismo moderno adopta un \u201cdec\u00e1logo funcional\u201d cuya aplicaci\u00f3n en Espa\u00f1a es evidente:<\/p>\n<ul>\n<li>Exalta al l\u00edder carism\u00e1tico \u2014hombre providencial\u2014 como salvador del pueblo.<\/li>\n<li>Se apropia del lenguaje y fabrica la \u201cverdad oficial\u201d.<\/li>\n<li>Usa discrecionalmente fondos p\u00fablicos: subsidios, clientelas, redes de dependencia.<\/li>\n<li>Alimenta el odio de clases: ricos vs. pobres, \u00e9lites vs. proletarios, \u201cderecha\u201d vs. \u201cpueblo\u201d.<\/li>\n<li>Mobiliza y enardece a las masas con promesas de redenci\u00f3n.<\/li>\n<li>Designa enemigos externos e internos (empresarios, derechistas, derecha medi\u00e1tica, herencias de Franco, \u201coligarcas\u201d, etc.).<\/li>\n<li>Desprecia el orden legal y mina las instituciones liberales: rendici\u00f3n de cuentas, separaci\u00f3n de poderes, transparencia.<\/li>\n<li>Sustenta su esquema en alianzas con \u201cburgues\u00edas amigas\u201d: empresarios dependientes del Estado, concesiones, contratos, privilegios.<\/li>\n<li>Mata la alternancia real mediante control medi\u00e1tico, institucional, electoral.<\/li>\n<li>Vende futuro eterno, esperanza infinita, redenci\u00f3n simb\u00f3lica, mientras concentra poder.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ese m\u00e9todo no es error de gobierno: es modo de gobierno. Y funciona cuando el Estado deja de ser servidor de la sociedad para convertirse en amo de los ciudadanos.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a, durante d\u00e9cadas, ese populismo-progresista ha convertido a la democracia en formalidad ritual. Las elecciones existen; las instituciones sobreviven como espectros; la corrupci\u00f3n se asume como subsidiaria de la estabilidad pol\u00edtica; los tribunales demoran sus procesos; los medios afines silban y miran para otro lado cuando se pregunta por los negocios turbios del entorno del poder.<\/p>\n<p>El artificio produce su efecto: una ciudadan\u00eda anestesiada. Una poblaci\u00f3n que acepta lo insoportable. Una sociedad resignada a la mediocridad, la dependencia, la hipocres\u00eda institucional.<\/p>\n<h3>La fase final: clientelismo senior, impunidad e irrelevancia de la alternancia<\/h3>\n<div>\n<p>Hasta aqu\u00ed hemos descrito lo que podr\u00edamos llamar el\u00a0<b>populismo de masas<\/b>: subsidios, ret\u00f3rica hueca, movilizaci\u00f3n. Ahora entramos en la fase superior del sistema: el\u00a0<b>populismo institucionalizado<\/b>\u00a0\u2014el que no necesita multitudes, sino burocracia, pactos, cajas negras, redes de poder.<\/p>\n<p>El PSOE actual ha alcanzado esa fase. Bajo su direcci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>Gobierna un presidente que afronta m\u00faltiples esc\u00e1ndalos, acusaciones de corrupci\u00f3n y un entorno olig\u00e1rquico crecientemente turbado.<\/li>\n<li>Funciona una Fiscal\u00eda General que depende org\u00e1nicamente del ejecutivo.<\/li>\n<li>Se han apropiado de los organismos p\u00fablicos: medios de comunicaci\u00f3n, tribunales, instituciones de control, entes de regulaci\u00f3n, agencias estatales.<\/li>\n<li>Las comunidades aut\u00f3nomas y diputaciones se han convertido en feudos clientelares: contratos p\u00fablicos, enchufismo, colocaciones ad hoc, nepotismo.<\/li>\n<li>Los subsidios, ayudas, subvenciones y empleos pagados por el erario p\u00fablico se planifican como mecanismo de control pol\u00edtico permanente.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adem\u00e1s, la alternancia pol\u00edtica ha dejado de ser posible. Los partidos de oposici\u00f3n est\u00e1n domesticados, fragmentados, cooptados o desacreditados. Los mecanismos electorales siguen existiendo, pero su valor real es simb\u00f3lico. Votar ya no sirve para elegir, sino para legitimar un pacto t\u00e1cito:\u00a0<i>\u201cpermanecer a toda costa, toleren ustedes todo, a cambio de que el enemigo, los malos, la derecha no gobierne jam\u00e1s\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>En este contexto, las acusaciones de prevaricaci\u00f3n a candidatos regionales \u2014como en Extremadura\u2014 no provocan indignaci\u00f3n colectiva. No movilizan protesta social. Apenas generan titulares resignados. Porque la prioridad no es la legalidad: es la supervivencia simb\u00f3lica del bloque.<\/p>\n<p>La frase final lo resume:\u00a0<b>da igual lo que hagan; lo importante es que no gobierne la derecha<\/b>.<\/p>\n<p>Ese mantra es ahora la consigna p\u00fablica y privada del poder.<\/p>\n<h3>Consecuencias para la democracia, la libertad y la dignidad ciudadana<\/h3>\n<\/div>\n<div>\n<p>Este r\u00e9gimen h\u00edbrido \u2014democracia formal, autoritarismo real\u2014 produce efectos sist\u00e9micos graves:<\/p>\n<ul>\n<li><b>Impunidad estructural<\/b>: quien controla el discurso, el relato y los controles puede delinquir, robar, saquear el erario, malversar fondos, favorecer a allegados, y nada cambia realmente.<\/li>\n<li><b>Erosi\u00f3n del sentido c\u00edvico<\/b>: el ciudadano deja de ser sujeto activo, responsable y cr\u00edtico; se convierte en receptor pasivo, dependiente, resignado, consumidor de subsidios.<\/li>\n<li><b>Destrucci\u00f3n del m\u00e9rito y del incentivo a la productividad<\/b>: si vivir de ayudas estatales es m\u00e1s seguro que trabajar, emprender o competir, la iniciativa desaparece. El talento se fuga o se anula, la producci\u00f3n se hunde, la creatividad y la excelencia se vuelven in\u00fatiles.<\/li>\n<li><b>Degradaci\u00f3n moral y cultural<\/b>: la envidia, el resentimiento, la mediocridad, la sumisi\u00f3n y la resignaci\u00f3n se naturalizan como valores positivos; el esfuerzo, la libertad individual, la responsabilidad privada y la excelencia se demonizan.<\/li>\n<li><b>Suspensi\u00f3n real de la alternancia democr\u00e1tica<\/b>: con instituciones domesticadas, medios aliados y clientelas mantenidas, la oposici\u00f3n real se vuelve imposible. La democracia se convierte en simulacro perpetuo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El resultado: Espa\u00f1a, un pa\u00eds con enormes potencialidades hist\u00f3ricas y humanas, se convierte en \u201cvag\u00f3n de cola\u201d, atrapado en un bucle de atraso, dependencia y decadencia. Y todo ello, parad\u00f3jicamente, bajo una fachada de progresismo, modernidad, justicia social e igualdad.<\/p>\n<h3>Conclusi\u00f3n \u2014 Lo que significa votar en la Espa\u00f1a de hoy<\/h3>\n<p>Cuando alguien dice hoy: \u201cvoto al PSOE para que no gane la derecha\u201d, ese \u201cpara que no gane la derecha\u201d resume una confesi\u00f3n colectiva sin palabras:\u00a0<i>no conf\u00edo en ustedes, pero temo a los otros<\/i>.<\/p>\n<p>Ya no se trata de esperanza. Se trata de miedo.<\/p>\n<p>Votar, en muchas zonas de Espa\u00f1a, ha dejado de ser un acto de ciudadan\u00eda. Se ha convertido en un rito de supervivencia moral: un saludo al amo, una reivindicaci\u00f3n de la dependencia, una aceptaci\u00f3n resignada del chantaje institucional.<\/p>\n<p>Eso explicar\u00eda por qu\u00e9 sigue existiendo una mayor\u00eda cautiva, aun cuando el r\u00e9gimen se revela d\u00eda tras d\u00eda como incapaz de cumplir sus promesas, como corrupto, como corruptor, como destructor de todo lo que exige progreso: instituciones, iniciativa privada, dignidad, libertad, confianza.<\/p>\n<p>Porque no gobierna la gesti\u00f3n. Gobierna el miedo.<\/p>\n<p>Y mientras el miedo lo controle todo, este sistema \u2014al que ya no cabe llamar democracia plena\u2014 seguir\u00e1 reproduciendo desigualdades, clientelas, mediocridad, dependencia. Y Espa\u00f1a seguir\u00e1 caminando hacia un futuro gris, anestesiada, atrapada en su propia renuncia moral.<\/p>\n<p>Tal vez llegue el d\u00eda en que muchos tengan que decidir: si quieren volver a pensar por s\u00ed mismos, a valorar la libertad, la dignidad, el m\u00e9rito, la responsabilidad. Si quieren romper la cadena emocional que les ata. Si quieren dejar de votar tap\u00e1ndose la nariz.<\/p>\n<p>Pero para eso, ser\u00e1 necesario que alguien se atreva a decir lo que ya sabe: el miedo es la clave.<\/p>\n<p>Y que decirlo no es traici\u00f3n al pueblo: es defensa de la patria.<\/p>\n<p>Corolario: la trampa perfecta del consenso socialdem\u00f3crata y la necesidad urgente de una alternativa regeneradora<\/p>\n<p>El panorama pol\u00edtico espa\u00f1ol no se agota en la deriva del PSOE ni en la maquinaria emocional que sostiene su hegemon\u00eda. El problema es m\u00e1s profundo y m\u00e1s amplio. Durante d\u00e9cadas, Espa\u00f1a ha desarrollado un\u00a0<b>consenso socialdem\u00f3crata<\/b>\u00a0que se ha apropiado de todo el espectro parlamentario. PP y VOX, aunque con discursos diferenciados y est\u00e9ticas aparentemente dispares, participan objetiva y operativamente de los mismos supuestos b\u00e1sicos: un Estado hipertrofiado, un intervencionismo econ\u00f3mico cada vez m\u00e1s sofocante, una cultura fiscal confiscatoria, una fe cuasi religiosa en la ingenier\u00eda social y una asimilaci\u00f3n acr\u00edtica de la jerga y los marcos mentales dise\u00f1ados por la izquierda progresista.<\/p>\n<p>Ni PP ni VOX cuestionan en lo esencial la arquitectura que ha aprisionado a Espa\u00f1a. Ninguno plantea revertir la tendencia central del pa\u00eds: m\u00e1s Estado, menos sociedad civil; m\u00e1s impuestos, menos libertad econ\u00f3mica; m\u00e1s tutela, menos responsabilidad; m\u00e1s normativa, menos creatividad; m\u00e1s burocracia, menos dinamismo; m\u00e1s gasto improductivo, menos inversi\u00f3n transformadora.<\/p>\n<p>Ambos participan, en distinta medida, de una \u00abideolog\u00eda\u00bb pol\u00edtica que niega de ra\u00edz la posibilidad de un\u00a0<b>libre mercado competitivo<\/b>, de una\u00a0<b>sociedad abierta<\/b>, de una\u00a0<b>econom\u00eda productiva<\/b>, de una\u00a0<b>ciudadan\u00eda adulta<\/b>. De hecho, han asumido incluso el lenguaje del progresismo institucional: \u201cpol\u00edticas de igualdad\u201d, \u201ctransici\u00f3n justa\u201d, \u201cprotecci\u00f3n social reforzada\u201d, \u201cderechos de nueva generaci\u00f3n\u201d, \u201cemergencia clim\u00e1tica\u201d, \u201cintervenci\u00f3n estrat\u00e9gica\u201d, \u201ccontrol de precios\u201d, \u201creparto de beneficios extraordinarios\u201d, \u201csubvenciones estructurales\u201d, \u201cdesarrollo inclusivo\u201d, \u201cministerio de\u2026\u201d. Se trata de un vocabulario que no describe la realidad, sino que la administra; un idioma dise\u00f1ado para hacer imposible la libertad.<\/p>\n<p>El resultado es un ecosistema pol\u00edtico donde incluso la oposici\u00f3n opera dentro del marco mental del adversario. Por eso los cambios de gobierno no cambian casi nada: se alteran las siglas, pero no la l\u00f3gica; se renuevan los gestores, pero no el fundamento; se sustituyen los discursos, pero no la estructura. Y ese es el mayor triunfo del socialismo espa\u00f1ol: haber convertido su Weltanschauung en la gram\u00e1tica obligatoria del debate p\u00fablico.<\/p>\n<p>Ante este escenario, la conclusi\u00f3n es clara. Espa\u00f1a no saldr\u00e1 del atolladero mientras la vida pol\u00edtica siga encerrada en este per\u00edmetro reducido. La regeneraci\u00f3n institucional, econ\u00f3mica y cultural no vendr\u00e1 de los partidos que ya participan del consenso. Solo puede surgir de\u00a0<b>una \u00e9lite social, intelectual, profesional y empresarial capaz de abandonar la resignaci\u00f3n y plantar cara a la ficci\u00f3n dominante<\/b>. Una \u00e9lite que comprenda que el problema no es la alternancia entre partidos, sino el marco doctrinal que los iguala. Una \u00e9lite que vuelva a reivindicar la libertad econ\u00f3mica como motor de prosperidad; el m\u00e9rito como pilar de la movilidad social; la responsabilidad individual como base de la convivencia; el Estado de Derecho como l\u00edmite al poder pol\u00edtico; y la cultura del esfuerzo como elemento vertebrador de una naci\u00f3n pr\u00f3spera.<\/p>\n<p>La clase media productiva, los profesionales liberales, los emprendedores que todav\u00eda luchan contra la mara\u00f1a fiscal y regulatoria, los aut\u00f3nomos exprimidos por un aparato que los trata como s\u00fabditos y no como motores de riqueza, los intelectuales no alineados con el dogma progresista, los empresarios que a\u00fan creen en la creaci\u00f3n de valor y no en la b\u00fasqueda de rentas, todos ellos deben asumir lo que la historia ense\u00f1a: ninguna sociedad se reforma desde el poder establecido; todas se regeneran desde la presi\u00f3n organizada de quienes producen, piensan, arriesgan y crean.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a solo podr\u00e1 salir del callej\u00f3n oscuro, gris, cuando surja\u00a0<b>una alternativa seria, honesta, t\u00e9cnicamente solvente y moralmente respetable<\/b>\u00a0que se atreva a disputar el monopolio cultural de la izquierda, que rechace el consenso socialdem\u00f3crata y que construya un proyecto basado en libertad econ\u00f3mica, responsabilidad c\u00edvica, instituciones fuertes y un nuevo contrato entre Estado y los ciudadanos.<\/p>\n<p>No es solo un desaf\u00edo pol\u00edtico. Es una obligaci\u00f3n moral.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p> Source URL: https:\/\/www.periodistadigital.com\/politica\/opinion\/columnistas\/20251207\/triunfo-miedo-capacidad-narcotizante-hipnosis-colectiva-psoe-progresistas-noticia-689405160984\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El regreso de la tristeza pol\u00edtica Cada vez que pregunto a amigos y conocidos por qu\u00e9 votaron en las \u00faltimas elecciones al Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol (PSOE) \u2014o piensan hacerlo en las pr\u00f3ximas\u2014 me responden igual:\u00a0\u201cpara que no gane la derecha\u201d. Casi todos admiten que \u201clo hacen tap\u00e1ndose la nariz\u201d al depositar la papeleta. 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