{"id":862779,"date":"2025-12-05T00:00:00","date_gmt":"2025-12-04T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/analyse.optim.biz\/?p=862779"},"modified":"2025-12-05T00:00:00","modified_gmt":"2025-12-04T21:00:00","slug":"cesar-valdeolmillos-alonso-lo-que-aprendi-para-no-volver-a-caer-periodista-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/analyse.optim.biz\/?p=862779","title":{"rendered":"C\u00e9sar Valdeolmillos Alonso: &#8220;Lo que aprend\u00ed para no volver a caer&#8221; &#8211; Periodista Digital"},"content":{"rendered":"<div class=\"m4p-post-content\">\n<blockquote>\n<p>\u201cQuien no conoce su historia est\u00e1 condenado a repetirla\u201d \u2013 Santayana<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>No hablo de o\u00eddas. Yo estuve all\u00ed \u2014como la mayor\u00eda de los de aquella \u00e9poca que a\u00fan subsistimos\u2014 cuando Espa\u00f1a decidi\u00f3 mirarse a s\u00ed misma sin pesta\u00f1ear y aceptar que el \u00fanico camino digno y sensato era el del acuerdo. Por eso, cada vez que escucho a quienes juegan con nuestra memoria como si fuera plastilina, algo dentro de m\u00ed se revuelve. No por nostalgia, sino por responsabilidad: s\u00e9 demasiado bien lo que cost\u00f3 llegar hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Hay vivencias que dejan una profunda huella en nosotros porque llegan en el instante justo en que la vida se prepara para tomar un camino nuevo. Yo llevo conmigo muchas de esas vivencias, no como heridas, sino como un legado que me recuerda la responsabilidad que asumimos entonces y la magnitud de la obra que fuimos capaces de construir. Y esa obra, conviene decirlo sin tapujos, naci\u00f3 rodeada de precipicios. Nada estaba garantizado; todo pod\u00eda fracasar con un simple paso en falso.<\/p>\n<p>Ten\u00edamos que salvar escollos que hoy, vistos en perspectiva, parecen casi inveros\u00edmiles.<\/p>\n<p>El primero y m\u00e1s evidente era la sombra de la Guerra Civil, a\u00fan presente en la memoria de millones de espa\u00f1oles. Bastaba un gesto torpe para reavivar un fuego que llevaba d\u00e9cadas latente.<\/p>\n<p>A ello se sumaba la divisi\u00f3n entre quienes ven\u00edan del viejo r\u00e9gimen y quienes reclamaban un cambio profundo, dos mundos condenados a entenderse si quer\u00edamos evitar otro desastre hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Viv\u00edamos bajo la amenaza real del terrorismo: no pasaba un solo d\u00eda sin que aquellos a quienes hoy algunos se atreven a llamar \u201chombres de paz\u201d secuestrasen a un empresario, asesinasen de un tiro en la nuca a un servidor p\u00fablico o hiciesen estallar un coche bomba en mitad de una calle llena de gente. Era una sucesi\u00f3n insoportable de sangre inocente, de sirenas, de luto y de miedo, un intento calculado de quebrar la convivencia y de hacer naufragar el proyecto democr\u00e1tico que est\u00e1bamos intentando levantar a pulso. El terrorismo no era una abstracci\u00f3n sino un desaf\u00edo directo a la posibilidad misma de construir una convivencia democr\u00e1tica. Las bombas de ETA no solo mataban personas: trataban de matar el clima pol\u00edtico que necesit\u00e1bamos para avanzar.<\/p>\n<p>Otro escollo decisivo era el miedo, un miedo cotidiano, transversal, instalado en todos los estratos sociales: miedo a perder lo poco conquistado, miedo al otro, miedo al desorden, miedo a repetir la historia. Ese miedo pod\u00eda haber paralizado al pa\u00eds entero.<\/p>\n<p>Tampoco era menor la fragilidad econ\u00f3mica de la \u00e9poca. Espa\u00f1a arrastraba crisis, inflaci\u00f3n, desempleo, emigraci\u00f3n masiva, una estructura productiva envejecida y un aislamiento internacional que nos hac\u00eda vulnerables. Construir una democracia estable sobre un suelo econ\u00f3mico tan tambaleante era m\u00e1s un acto de fe que un proyecto viable.<\/p>\n<p>Y por si fuera poco, deb\u00edamos superar el peso de casi dos siglos de desencuentros, un legado de pronunciamientos, guerras civiles, revueltas, dictaduras y proyectos fallidos. Nuestra historia no era precisamente un manual de convivencia.<\/p>\n<p>Salvar todos esos escollos a la vez, y hacerlo sin caer en la tentaci\u00f3n de la revancha, sin permitir que la rabia o la impaciencia tomaran el mando, fue un ejercicio de profunda madurez colectiva que a\u00fan hoy me sobrecoge.<\/p>\n<p>Haber sido testigo de todos esos momentos, hace que me cause un profundo dolor ver c\u00f3mo hay quienes est\u00e1n empe\u00f1ados en dinamitar la pertenencia com\u00fan que tanto nos cost\u00f3 construir. A veces pienso que hay quien no entiende que sin ra\u00edces no hay rumbo, y sin rumbo, un pa\u00eds es solo un grupo de desconocidos recelosos compartiendo espacio.<\/p>\n<p>Cuando hablo de la Transici\u00f3n no lo hago como quien comenta un libro que ley\u00f3 a medias. La viv\u00ed. Y s\u00e9 que no fue perfecta. \u00a1C\u00f3mo iba a serlo! \u00bfQu\u00e9 obra humana podr\u00eda serlo, si nosotros mismos somos un manojo de virtudes y defectos coexistiendo en fr\u00e1gil equilibrio? Pero fue suficiente. Fue sensata. Fue generosa. Fue, sobre todo, un acto de madurez nacional. Y eso, en un pa\u00eds donde durante generaciones hab\u00edamos resuelto nuestras diferencias \u201ca garrotazos\u201d, ya era una gesta monumental.<\/p>\n<p>Yo vi c\u00f3mo la Constituci\u00f3n se convert\u00eda en la casa com\u00fan de todos los espa\u00f1oles. Vi c\u00f3mo muchos que antes se miraban con desconfianza aceptaban convivir en paz bajo el mismo techo. Y lo hicimos porque entendimos, quiz\u00e1 por fin, que la pluralidad no es un problema, sino una realidad inevitable. Espa\u00f1a siempre fue plural: en acentos, en tierras, en visiones, en temperamentos. El error hist\u00f3rico fue pretender homogeneizar a un pa\u00eds que naci\u00f3 diverso.<\/p>\n<p>Recuerdo con claridad aquel 6 de diciembre de 1978. La ilusi\u00f3n y la esperanza \u2014tambi\u00e9n el miedo, por qu\u00e9 no admitirlo\u2014 con esperamos los resultados. Recuerdo la sensaci\u00f3n, in\u00e9dita, de que est\u00e1bamos firmando un pacto entre hermanos cansados de pelear y ansiosos de abrazarnos ilusionados en construir juntos un futuro prometedor. Ese fue el momento hist\u00f3rico en que todos, o al menos, una inmensa mayor\u00eda, renunciamos a ese impulso tan nuestro de convertir las discrepancias en trincheras. Y funcion\u00f3 porque sab\u00edamos que volver atr\u00e1s ser\u00eda un suicidio colectivo.<\/p>\n<p>Por eso me indigna, y me alarma, ver c\u00f3mo hoy, hay quienes est\u00e1n intentando resucitar deliberadamente el clima envenenado que precedi\u00f3 a nuestra tragedia nacional. Y esto no es frivolidad, no es ignorancia, no es ni\u00a0 siquiera irresponsabilidad: me temo que es algo mucho m\u00e1s oscuro. Jugar a dividir a un pa\u00eds que tanto sufri\u00f3, reabrir heridas que costaron miles de vidas inocentes y tensar la convivencia hasta llevarla al borde de la ruptura no es una simple irresponsabilidad: es una forma de maldad pol\u00edtica que apenas encuentro palabras para calificar. Quien conduce a un pueblo hacia los escenarios que una vez lo destruyeron sabe exactamente lo que est\u00e1 haciendo, y lo hace aun as\u00ed. No hay ingenuidad en ello; hay c\u00e1lculo, hay desprecio por la vida ajena y una inquietante disposici\u00f3n a sacrificar la paz presente por un pu\u00f1ado de miserables ventajas inmediatas.<\/p>\n<p>Pero si algo me vacuna contra esos juegos peligrosos es mirar m\u00e1s atr\u00e1s a\u00fan. Espa\u00f1a tiene dos hitos que llevo grabados como quien lleva un sello en la piel. El primero ocurri\u00f3 hace m\u00e1s de quinientos a\u00f1os, cuando eliminamos el \u201cNon\u201d y lo dejamos en Plus Ultra. No fue un gesto ret\u00f3rico: fue una declaraci\u00f3n de intenciones. Ninguno de nosotros vivi\u00f3 aquel tiempo, claro, pero su esp\u00edritu es uno de los pilares fundamentales de nuestra historia. Fue el d\u00eda en que Espa\u00f1a dijo: \u201cNo tengo miedo al horizonte\u201d. Con todas sus sombras, aquella decisi\u00f3n abri\u00f3 el mundo, lo ensanch\u00f3, lo conect\u00f3. Y esa audacia est\u00e1 en nuestra esencia.<\/p>\n<p>El segundo hito s\u00ed lo viv\u00ed: el abrazo colectivo alrededor de la Constituci\u00f3n del 78. Nunca antes Espa\u00f1a se hab\u00eda dado a s\u00ed misma una ley fundamental nacida del consenso. Nunca. Siempre hab\u00edamos alternado imposiciones y rupturas. Y de pronto \u2014casi milagrosamente\u2014 fuimos capaces de pactar. De aceptar renuncias. De entender que la victoria de todos val\u00eda m\u00e1s que el triunfo de uno.<\/p>\n<p>Y no olvido, porque ser\u00eda un suicidio\u00a0 colectivo regresar a la Espa\u00f1a gris que dejamos atr\u00e1s. Esa en la que muchos se marchaban con una maleta atada con cuerda porque aqu\u00ed no hab\u00eda futuro que rascar. Esa Espa\u00f1a donde el silencio ten\u00eda m\u00e1s presencia que la esperanza. Esa Espa\u00f1a aislada, encogida, que parec\u00eda ir siempre un paso detr\u00e1s del mundo. Me duele cuando algunos j\u00f3venes hablan de eso como si fuera una f\u00e1bula. No lo era. Era el pa\u00eds real. Y por eso valoro tanto lo que vino despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Tampoco olvido a ETA. No puedo. Ninguno deber\u00edamos. Vi c\u00f3mo sus bombas pod\u00edan haber arruinado todo. Vi c\u00f3mo pretendieron que el miedo se convirtiera en norma. Y vi, tambi\u00e9n, c\u00f3mo pese a todo, pese a la sangre y el temblor, seguimos adelante.<\/p>\n<p>Casi cincuenta a\u00f1os han pasado. No son muchos, pero s\u00ed los suficientes para apreciar con serenidad que han sido el periodo m\u00e1s largo de libertad, paz y progreso de nuestra historia. \u00bfCon sombras? Por supuesto. En nuestra naturaleza conviven lo mejor y lo peor: la generosidad y el ego\u00edsmo, la valent\u00eda y la cobard\u00eda, la cordura y el fanatismo. Nunca aspiramos a la perfecci\u00f3n; aspiramos a algo m\u00e1s realista y m\u00e1s noble: a convivir.<\/p>\n<p>Lo que hemos conseguido no lo trajo ning\u00fan Mes\u00edas ni lo regal\u00f3 ninguna potencia extranjera. Lo levantamos nosotros: con horas de trabajo, con sacrificios, con debates duros, con respeto a la diferencia, con ese tes\u00f3n que siempre ha sido nuestra virtud m\u00e1s discreta.<\/p>\n<p>Y ahora, cuando veo a los advenedizos que pretenden ensuciar aquel amanecer del 6 de diciembre, siento la obligaci\u00f3n \u2014moral, hist\u00f3rica, personal\u2014 de alzar la voz. No para gritar, sino para recordar. Porque un pa\u00eds que olvida aquello que lo salv\u00f3 est\u00e1 conden\u00e1ndose a s\u00ed mismo, y es necesario tenerlo presente porque s\u00e9 que sin memoria no hay futuro. No debemos estar dispuestos a dejar que tiren por la borda lo mejor que hemos hecho juntos.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a no merece eso. Y nosotros tampoco.<\/p>\n<\/div>\n<p> Source URL: https:\/\/www.periodistadigital.com\/politica\/opinion\/columnistas\/20251205\/cesar-valdeolmillos-alonso-aprendi-volver-caer-noticia-689405160377\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQuien no conoce su historia est\u00e1 condenado a repetirla\u201d \u2013 Santayana No hablo de o\u00eddas. Yo estuve all\u00ed \u2014como la mayor\u00eda de los de aquella \u00e9poca que a\u00fan subsistimos\u2014 cuando Espa\u00f1a decidi\u00f3 mirarse a s\u00ed misma sin pesta\u00f1ear y aceptar que el \u00fanico camino digno y sensato era el del acuerdo. Por eso, cada vez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":862780,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[88],"tags":[112],"class_list":["post-862779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-spain","tag-periodistadigital-com"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/862779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=862779"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/862779\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/862780"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=862779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=862779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/analyse.optim.biz\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=862779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}