El edificio de Gesa en Palma: un f?sil de la corrupci?n vac?o durante 15 a?os, una ‘vendetta’ contra Josep Llu?s N??ez y una nueva vida por 25,3 millones de euros
La hist?rica sede de la vieja compa??a el?ctrica mallorquina qued? atrapada en una trama de corrupci?n y empleado como moneda de cambio en una ‘vendetta’ pol?tica. Tras 15 a?os vac?o, ahora un nuevo proyecto municipal intenta rescatarlo
Si existiera una ciencia arqueol?gica de la corrupci?n, tendr?a en los 34 metros de su fachada un valioso yacimiento. El testigo mudo y v?treo de una ?poca en la que Mallorca fue pasto del soborno y el grasiento tr?fico de influencias. Anta?o fue una colmena de oficinistas. Hoy es el f?sil cobrizo de una era tenebrosa, cegada por el brillo del dinero sucio.
La mole fue proyectada en 1963 como un emblema de vanguardia. La compa??a el?ctrica Gesa necesitaba unas nuevas oficinas y encarg? al prestigioso arquitecto mallorqu?n Josep Ferragut un proyecto moderno frente al mar, a la medida de su misi?n electrificadora. Unas oficinas futuristas y a la vez funcionales.
El edificio de Gesa, como se le conoce en Mallorca, fue inaugurado en los a?os 70 y estuvo operativo durante d?cadas. Su silueta junto a la catedral g?tica y las murallas medievales ofrec?a un contraste incapaz de dejar a nadie indiferente: para bien o para mal.
Hasta que la mole de color cobrizo cay? en las garras de la especulaci?n urban?stica y la corrupci?n pol?tica de principios de este siglo, quedando atrapado en el tiempo, congelado en una pesadilla que lo ha mantenido 15 a?os vac?o, abandonado a su suerte, hueco y muerto como un cet?ceo de cristal varado en la escollera.
La historia maldita se remonta al a?o 2007, cuando el Consell de Mallorca que presid?a Maria Ant?nia Munar (y su partido UM) decidi? proteger el edificio y declararlo bien de inter?s cultural alegando su valor arquitect?nico, convirti?ndolo as? en intocable. El elemento cultural fue una coartada.
El cubo acristalado de diez plantas fue en realidad un reh?n urban?stico en una lucha soterrada de poder y venganzas pol?ticas. La zona, conocida como la fachada mar?tima de Palma, una de las ?reas m?s cotizadas, hab?a sido lugar de inversi?n de la promotora catalana N??ez y Navarro, propiedad del expresidente del FC Barcelona Josep Llu?s N??ez.
N??ez hab?a comprado los aleda?os del edifico de Gesa para construir pisos de lujo. Entre su cartera de inversiones en Mallorca, el promotor aspiraba igualmente a hacerse con otro valioso solar en Palma, la finca de Can Domenge, propiedad del Consell de Mallorca.
N??ez fue privado de ganar aquel concurso. El pelotazo de Can Domenge estaba ama?ado en favor de otra promotora, Sacresa, en un concurso denunciado por la Fiscal?a Anticorrupci?n. La ganadora confes? haber pagado un soborno de 4 millones de euros a Munar y su grupo. Dinero entregado en paquetes y a trav?s de un intermediario, un correo apodado cameta al que, a cambio, dieron un sobre con 35.000 euros y dos plumas Montblanc.
N??ez hab?a denunciado el asunto en los tribunales antes de que la Fiscal?a iluminara la sucia trastienda. Como vendetta, en un enroque ajedrec?stico a costa del erario p?blico, el Consell de UM protegi? el edificio de Gesa, destrozando as? los planes de negocio de N??ez. Aquella guerra de poderes f?cticos acab? con Munar en prisi?n, confesando en 2016 el cobro de la comisi?n.
EL futuro
Los exdirigentes de UM han cumplido sus condenas. Han desaparecido de la escena p?blica. ?Estoy muerta pol?tica y civilmente?, dijo la reclusa Munar ante el juez. Pero a pesar de toda esa tinta ya derramada, ajeno al tiempo de los hombres como un coloso de cristal, el edificio de Gesa sigue donde siempre estuvo, como una pir?mide, un mausoleo de la corrupci?n, alz?ndose vac?o y decr?pito en la postal mar?tima de Palma.
As? ha estado 15 a?os. En este tiempo, ninguna administraci?n p?blica ha logrado poner soluci?n al laberinto judicial en el que fue aprisionado tras aquella trama corrupta.
En su largo ostracismo, el edificio ha sido vandalizado, okupado y grafiteado. Hubo que poner seguridad privada.
Los palmesanos ya se han acostumbrado a vivir con su presencia fantasmag?rica, sin que nadie haya sido capaz en todos estos a?os de adivinar qu? iba a ser de su futuro. El coste de mantenimiento anual supera el mill?n de euros, a lo que hay que a?adir las facturas impuestas por decisi?n judicial como compensaci?n a los promotores damnificados.
La demolici?n nunca ha sido una opci?n: sigue estando protegido, por lo que debe mantenerse su estructura y sus elementos arquitect?nicos.
Al rescate
Este a?o, el ayuntamiento que lidera Jaime Mart?nez (PP) ha tomado la iniciativa para recuperarlo. En febrero se firm? la adquisici?n p?blica del edificio, que ocupa un solar de 15.900 metros cuadrados. El coste de la compra fue de 25,3 millones de euros, de los que 16,9 millones corresponden a cargas urban?sticas.
El consistorio proyecta un centro cultural, bandera de la candidatura de Palma a capital de la cultura europea en 2031. El edificio albergar? bibliotecas, un auditorio, un centro de exposiciones y equipamiento cultural. Tambi?n un archivo. Qui?n sabe si en sus anaqueles se podr?n leer las cr?nicas indelebles de aquellos a?os malditos, la historia que oculta el viejo edificio de Gesa.
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